sábado, 24 de octubre de 2009

Protocolos de acuerdo: la historia del protocolo que pretendía engañar a los secundarios

[caption id="attachment_220" align="alignleft" width="200" caption="una foto de la reunion que sostuvimos con la Ministra"]una foto de la reunion que sostuvimos con la Ministra[/caption]

Hace unos días atrás, cuando el Colegio de Profesores reclamaba el cumplimiento del denominado “protocolo de acuerdo por la deuda histórica” yo pensaba en esa palabra, “protocolo”. Y he decidido comentarles a través de estas líneas algo que creo que es la nueva estrategia del gobierno para engañar a las personas y para dilatar los movimientos sociales.

Esta nueva palabra presente en las bocas de todos los ministros para tratar conflictos sociales, hace referencia a una palabra derivada del latín protocollus que tiene una raíz netamente diplomática y que significa la manifestación escrita de un acuerdo entre dos o mas partes, en la que se establecen ciertos derechos y compromisos que los firmantes cumplirán.

Mas allá de significados, me recordaba el mes de junio, cuando los estudiantes del Liceo de Aplicación en conjunto con un grupo de Liceos de Santiago (INBA, Confederación Suiza, L4, Instituto Nacional) nos movilizamos de diferentes formas para exigir la salida de una Ley de Fortalecimiento de la Educación Publica (LFEP) que fue redactada entre cuatro paredes y que propone la desmunicipalicacion de los establecimientos educacionales y el paso de estos a organizaciones que se estructuraran como verdaderas empresas, lo que significa una inminente privatización de la educación. Una ley que lo menos que hace es fortalecer la Educación Publica.

En base a eso, como representante del Liceo de Aplicación participé una larga y tensa reunión con la ministra el 10 de junio, día que recuerdo por ser mi cumpleaños, donde se nos planteo la posibilidad de conversar con diputados y así lograr que a la ley se le hicieran reformas, reformas que nosotros no queríamos y no queremos, la ley debe ser sacada del parlamento.

Fuimos a Valparaíso días después, por una situación de compromiso y de saber cual era la postura de los diputados, en especial los que son parte de la Comisión de Educación de la cámara. Ahí nos llevamos una gran sorpresa, porque todos los diputados misteriosamente estaban en contra de este ‘proyecto maldito’ que proponía el inminente fin de la Educación Publica, incluso, diputados de la derecha pensaban en esta ‘aberrante ley’. Gran ironía por su puesto, ya que todos los representantes se sus respectivos partidos hace unos meses atrás aparecían en las portadas de todos los diarios levantando las manos junto a la Presidenta y la Ministra de Educación, comprometiéndose a aprobar estos proyectos.

Ahí, diputados de la Concertación, nos lanzaron su ‘plan maestro’, el “protocolo por la Educación Publica”, que correspondía a un acuerdo entre todos los actores de la educación y los parlamentarios de la Concertación, en el que nos propusiéramos trabajar en reformas a la LFEP y que estas fueran incluidas como indicaciones en el proyecto de ley que se comenzaría a trabajar en los días posteriores “¡que hermoso! ¡están escuchando a los estudiantes!”, nos dijeron los periodistas que estaban en las afueras, pero todo un completo juego mediático que descubrimos en los días posteriores.

Debíamos firmar el protocolo representando a todos los estudiantes de Chile, siendo que solo íbamos en representación de nuestros Liceos. Debíamos firmar un protocolo comprometiéndonos con no movilizarnos mientras estuviéramos dentro de la mesa de propuestas. Debíamos firmar un protocolo que solo nos aseguraba que fueran consideradas indicaciones, pero no nos aseguraba que esas indicaciones fueran aprobadas. Debíamos firmar una farsa que lo único que pretendía era frenar un inminente renacimiento del movimiento secundario el 2010. Debíamos firmar un protocolo potenciado y difundido por el gobierno y la Concertación.

A pesar de todas las presiones recibidas por “Dirigentes” que luego descubrimos que eran solo marionetas de los partidos de la Concertación, la democracia en nuestros Liceos triunfó, dando una respuesta absolutamente negativa a la falsa propuesta del gobierno y sus parlamentarios. Los estudiantes no dejamos que nos engañaran con su truco del “protocolo”.

Ahora si vamos a la actualidad, el Colegio de Profesores cometió el error de firmar un protocolo lleno de vacíos y ambigüedades y ahora eso le pasa la cuenta. Los dirigentes mapuches se encuentran en la interrogante de firmar los protocolos que también les ofrece el gobierno para que frenen sus manifestaciones. Los camioneros, trabadores de CODELCO y una serie innumerable de gremios y organizaciones sociales que pudieran producir grandes conflictos sociales hoy se encuentran en la misma situación que los secundarios nos encontramos hace unos meses atrás. Se encuentran frente a la manipulación interna de los partidos políticos. Se encuentran frente al inminente deseo del gobierno (derecha, concertación e izquierda) de dilatar conflictos sociales.

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