sábado, 19 de junio de 2010

Habla Karadima: "Sostengo mi inocencia"

Ayer se entregó la noticia de que el Cardenal Francisco Javier Errázuriz ha decidido enviar el caso del padre Fernando Karadima al Vaticano para que se le realice un "juicio canónico". Teniendo en cuenta que las primeras denuncias contra el connotado curita habrían llegado durante el 2005 a la cúpula de la Iglesia Católica chilena, el cardenal realiza en un comunicado de prensa una especie de mea culpa por el tiempo que se demoraron en tener resultados concretos, resultados que aun no se tienen y que ahora han decidido "pasarle la pelota" al Vaticano.


“Soy consciente de que el procedimiento no ha tenido la celeridad que era de desear. En su momento dejamos abierta la investigación, que después retomamos al tener conocimiento de nuevas denuncias”, dijo Errázuriz. Las informaciones que han salido de la cúpula mas cupulosa y turbia de la Iglesia Católica, los mismos que ha encubierto una serie de abusos, ya se encontrarían sin argumentos para seguir encubriendo a Karadima, es por eso que han decidido hacer la petición para iniciar un juicio canónico contra el curita.


Por su parte, habló por primera vez el padre Karadima y lo hizo a través de un comunicado en donde reafirmó su postura de inocencia frente a los hechos de los que se le acusan.

1. El día de hoy la autoridad eclesiástica me ha informado del envío a la Santa Sede del proceso que me afecta. Manifiesto mi gratitud por esa decisión. Acojo con toda confianza los procesos judiciales llevados a cabo por la Iglesia y confío que, en la Sede Apostólica, el procedimiento podrá ser realizado con tranquilidad y paz.
2. Reitero mi determinación de perseverar en la misma actitud de prudencia que he tomado desde el día en que comenzó este tiempo de sufrimiento.
3. He servido muchos años como sacerdote a la Iglesia Católica en Santiago con gran alegría y con un generoso apoyo que ahora me han reiterado tantas personas. Sostengo mi inocencia respecto de los cargos que se han levantado en mi contra. No obstante, al constatar que algunas personas refieren dolor en su trato con la actividad apostólica que he desarrollado, rezo y sufro por todas y cada una de las personas con las que he trabajado pastoralmente sin ninguna excepción.
4. Finalmente, delante de Dios, considero que mis actos no han podido ser fundamento de las graves acusaciones a las que se me ha sometido públicamente, con un daño ya irreparable. Ofrezco al Señor en la Santa Misa junto a María Santísima estos sufrimientos por la Iglesia, a la que siempre he amado, servido y obedecido. 
Padre Fernando Karadima Fariña
Santiago, viernes 18 de junio de 2010
 Isaac Gajardo (C)