miércoles, 8 de diciembre de 2010

La ANFP, el futbol y la realidad neoliberal

"No podrán ser dirigentes de la Asociación o de algunos de sus clubes afiliados: … las personas naturales que por sí, o a través de su cónyuge o sus parientes, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, o de sociedades o empresas en las cuales sean director o dueño directo o a través de otras personas naturales o jurídicas de un 10% o más de su capital, hayan celebrado actos o contratos de cualquier naturaleza con las Asociación o sus clubes asociados." (Articulo 164, Reglamento de la Asociación Nacional del Futbol Chileno)

Muchos se escandalizaran al leer el titulo de este post: “¿qué hace este tarado escribiendo sobre futbol?”. Pues bien, le aclaro a los que me conocen que a mi no me gusta mucho la ‘farándula futbolística’; no se de qué equipo es cada jugador, ni me importa saberlo; no tengo idea de algunas complicadas normas que existen en el futbol, ni menos tenia idea de que hay equipos ricos y equipos pobres, que hay equipos del mercado y equipos de la gente, que hay empresarios y por ultimo, que también hay intereses comprometidos.

No soy ‘Bielsista’, tampoco ‘Maynenicolsista’, ni menos ‘Segovista’, pero mi capacidad de asociación de los hechos, de análisis y todas esas cosas que me entregaron mis queridos profesores de historia en el Liceo de Aplicación, sí, los mismos que Piñera ahora dice que sirven para nada, me han enseñado que todos los hechos pueden ejemplificar muchas veces realidades mas “macro”. Cuando veía como un Extra la noticia de que el Tribunal de Honor del futbol había decidido invalidar la presidencia de Jorge Segovia, no pude evitar aplicar mis conocimientos.

Mas allá de cuestionarme si en la dirigencia del futbol chileno existe honor o no, comencé a pensar en unas declaraciones realizadas por Jorge Segovia, el afectado por el fallo, con respecto a que “si la justicia es verdaderamente justa, debería ser para todos igual… acá el articulo 164 del reglamento de la ANFP se aplica contra mí, pero no se aplica a todos los dirigentes del futbol chileno, incluso, hay familiares de las mismas personas que están en la directiva o en este tribunal que planea invalidarme.”

Para justificar su permanencia en el cargo diciendo que “otros también lo hacen”, puede sonar bastante patético, pero fuera de eso, me llama mucho la atención el ambiente en el que se producen estos hechos. Recuerdo haber preguntado cuando se realizó esta elección a un periodista deportivo, de manera muy inocente, por qué los equipos mas grandes su voto vale mas que el de los equipos con menos recursos. Él me respondió diciendo “el futbol es lo mismo que pasa en la sociedad, nos pueden decir que estamos de igual a igual, pero siempre el que tiene más va a querer acomodarse él y seguir obteniendo buenos dividendos”. Eso me impactó.

Cuando me enteré de la inhabilitación definitiva para Segovia y de sus declaraciones posteriores, ya no me impresionó tanto como antes, si acá todos los que tienen poder se acomodan donde mejor puedan y si se jode uno, que se joda solo, total “nosotros seguiremos en el negocio”. ¡El futbol es una mafia! ¿Dónde está Don Francisco?, perdón, ¡Don Corleone! Está en varios clubes, en los más poderosos, esta también en Blanco y Negro, donde el presidente aun tiene acciones comprometidas.

En la noche seguí pensando el asunto, nunca veo la sección de deporte en las noticias, pero esta vez estaba tan interesado en seguir con la historia, que me senté a verlo. Tenía una pregunta que esperaba resolver: ¿Cuántos serán los dirigentes que violan el artículo 164? Es ahí donde como un héroe sale al baile Fernando Solabarrieta y me aclara mi duda: “son varios, son muchos, y en los equipos mas grandes… si se aplicara a todos habría un gran problema, pero aunque sean menos que la mayoría, si son los equipos mas grandes y se unen, podrían derogar ese articulo, seguir dirigiendo ellos, reelegir a Segovia en la presidencia y el problema se acaba…” de una forma bastante turbia, pero se acaba.

“Nos pueden decir que estamos de igual a igual, pero siempre el que tiene más va a querer acomodarse él y seguir obteniendo buenos dividendos”, esto es economía, esto es política. Pasa con las centrales hidroeléctricas donde la gente y el ecosistema es lo que menos importa, pasa con las empresas forestales, con las grandes empresas pesqueras que saquean nuestro mar, con los terratenientes y el Pueblo Mapuche en La Araucanía, pasa con la Educación Pública. Podría seguir, pero tengo que terminar. Esto es futbol, esto es la sociedad chilena, esto es Chile, esto es un sistema económico en el que al final el poderoso nunca pierde, esto es neoliberalismo.

Isaac Gajardo ©