domingo, 24 de enero de 2010

La gran mentira de la derecha: la unidad nacional


Hace un par de días atrás, me correspondió ser participe de una potente discusión por twitter sobre algunas de las promesas que realizó Sebastián Piñera, candidato de la derecha chilena y presidente electo el pasado 17 de enero de 2010. En publicaciones pasadas en mi blog hablaba de una “derecha dividida por temas valóricos y de imagen”; además de esta división en algunos temas, hay promesas concretas que se hicieron dentro de la campaña, las cuales obviamente fueron producto de la propaganda del candidato de la derecha, tanto en primera como en segunda vuelta. La más importante es la ambigua promesa de llegar a ser un “Gobierno de Unidad Nacional”.

Digo promesa ambigua porque me permite inferir varias ideas al mismo tiempo.

La derecha plantea el concepto de unidad nacional sólo para ayudar a preservar el actual estado en el que se encuentra la Concertación, para mí un estado “derechizado”. El gobierno de Sebastián Piñera buscará que la Concertación siga “derechizada” porque así se podrá continuar con la política de pactos para aprobar medidas mercantilistas. Presento como prueba irrefutable la aprobación de la Ley General de Educación, donde a través de un pacto, tanto la Derecha Pinochetista como la derechizada Concertación se comprometieron a aprobar un conjunto de leyes que destruyen progresivamente la Educación Publica.

Ver como algunos militantes de la derecha hacían referencia a que la Concertación perdió en las elecciones porque nunca pudo llegar a un gobierno de unidad nacional, me hace llegar a una conclusión muy diferente. Hay división, claro, porque esa es la constitución que la misma Concertación en conjunto con la derecha se negó a cambiar, la constitución pinochetista de 1980, sigue preservando la división y promoviendo la formación de bloques burocráticos de poder; por tanto esa unidad, por temas valóricos e ideológicos, obviamente nunca se podrá producir de la forma en la que lo plantea la derecha. Unidad falsa, que solo busca preservar la política de pactos turbios para aprobar políticas mercantilistas y, en un futuro, reprimir a los que “amenacen” este interés del gobierno por llegar a la “Unidad Nacional”.

Habrá algo sí de esa falsa Unidad Nacional que continuará, políticos que quieran seguirse acomodando a los resultados de las políticas de la dictadura que por 20 la concertación se negó a cambiar. Lamentablemente puedo anticipar que habrá gente de la misma concertación que querrán seguir con la comodidad y que lucharán por el retorno de un gobierno de pactos y transacciones turbias.

Cuando escucho por radio a Jovino Novoa, miembro de la Unión Demócrata Independiente, el partido de derecha mas conservador y pinochetista del espectro político chileno, decir que debemos “olvidar el pasado”, y para eso dejar de lado las investigaciones sobre violaciones de los Derechos Humanos, y a renglón seguido cambiar radicalmente su discurso y asegurar que “haremos lo que este en nuestras manos para lograr ser un gobierno de Unidad Nacional”, solo puedo imaginar la gran verdad que describe un Sociólogo y Catedrático peruano cuando habla de Unidad Nacional como un concepto propagandístico de un gobierno:

“De hecho, la mejor manera de reprimir impunemente se sustenta ahora en una hipotética Unidad Nacional, expresión además seguida de alguna apelación al Estado de derecho y la vigencia de la Democracia.”

No se por qué tengo la sensación de que esos conceptos son los que mas representan la forma en que la derecha definió su modelo de gobierno.

Permítanme interpretar

“Aplicaremos el Estado de Derecho en La Araucania” , debo leer que; para eso tendremos que valernos de políticas aún mucho mas represivas contra los integrantes del pueblo mapuche que con su lucha ‘amenacen’ nuestro concepto de Estado de Derecho.

“Manejaremos los movimientos sociales siempre bajo un concepto de democracia”, vale decir, desarticularemos cualquier movimiento que haga peligrar nuestra fingida democracia.

“Estableceremos un gobierno de Unidad Nacional”, entonces, aplicaremos la represión a los que en algún momento se nieguen a aceptar nuestros pactos.

Al parecer eso olvidaron aclarar los voceros de la derecha cuando manejaron esos conceptos……

Isaac Gajardo©

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miércoles, 20 de enero de 2010

¿Una nueva Concertación?


Cuando comienzan todos estos análisis sobre lo que pasará en la política chilena después del triunfo de la derecha en las elecciones presidenciales de este 17 de enero, y aunque a muchos, como al querido Senador Ávila, les moleste que haya tanto análisis y tanto mea culpa, yo seguiré escribiendo sobre esto, ya que creo que es necesario un cambio en el espectro político;  el triunfo histórico de la derecha, es en cierto modo una oportunidad también de reorganizar la lucha histórica del pueblo en torno a nuevos referentes que lleven la bandera de la lucha popular.

“Aquí nace una nueva Concertación, una nueva izquierda encabezada por jóvenes, con un nuevo liderazgo, con una nueva visión.”

Patricio Mery


Dirigente del PS, suspendido del Comité Central del Partido


Me gustaría comenzar analizando esta cita de Patricio Mery,  respetable y joven dirigente del Partido Socialista, suspendido del Comité Central del partido, una medida que demuestra la intolerancia y la decadencia que se vive actualmente en los partidos de la Concertación. Mery habla de una nueva concertación... yo me atrevo a ir mucho más allá. Creo que los jóvenes, no tan solo los de edad, sino los que siempre han tenido ideas rejuvenecedoras para una coalición de izquierda progresista en Chile,  seremos capaces de realizar una verdadera transformación en el espectro político, aprovechando la actual “crisis” por la que pasa la Concertación.

Me atreveré a hablar del Des-Concertacionamiento de la mismísima Concertación. Yo sé que es un concepto complicado y muchos me criticarán por su utilización, pero pronostico eso para esa coalición gobernante durante 20 años y en ningún modo creo que sea un término peyorativo. Hace un tiempo atrás me referí a una Concertación “derechizada”, pues bien, ahora hablo de aprovechar esta oportunidad para sacar a relucir los verdaderos ideales populares que debería tener como bandera una coalición de izquierda progresista, hablo de redireccionar el camino de la coalición creando nuevas coyunturas, hablo de “des-derechizar” la Concertación y para eso, se debe aprovechar la crisis que se está generando en este momento, sin embargo también es necesario que ocurra un efecto de concientización entre las juventudes de los partidos para que reaccionen y esta vez las que ganen, después de la crisis, sean las ideas de los jóvenes,  ideas capaces de aglutinar los intereses del pueblo.

Gracias a las ideas jóvenes se refundarán partidos como el PS, que rescaten la ideología de fondo, el verdadero Socialismo que nunca se debió perder. Ese Des-Concertacionamiento servirá para que una nueva o refundada coalición (que agrupe a las fuerzas de izquierda y progresistas), surja liderando al movimiento social que frenará las aberrantes medidas que intentará aplicar la derecha desde sus primeros días de gobierno. Para aclarar esto, me referiré a los dichos del ex. Presidente Ricardo Lagos Escobar, quién declaró que “ahora nosotros (los viejos, acomodados e intolerantes) debemos dar paso a una nueva oposición. Debemos dar paso a los jóvenes (ideas que aglutinen y que sean verdaderas)”,  ojalá lo haya dicho convencido.

Cuando hablo específicamente del actual Partido Socialista, al que aprecio mucho y  profundamente, hablo de una dirigencia que en estos 20 años sólo se dedicó a aminorar dentro del ideario del partido las ideas y propuestas verdaderamente socialistas y sucumbió al acomodamiento ante las políticas heredadas de la dictadura. No estoy hablando de las bases del partido, sino que hablo de una cúpula dirigente que en 20 años, y hacia el interior del partido, ha hecho del Socialismo una idea secundaria y de los pactos con los empresarios y la derecha, una idea primordial.

Espero que las Juventudes de los partidos de la Concertación sean capaces de reconocer esto como también, los que nunca quisimos militar en ellos, quizás porque ya aventurábamos  ver que se habían quedado en el pasado y criticábamos sus prácticas intolerantes y antidemocráticas.

Es ahora el momento de comenzar a pensar y a soñar, recuerdo allá por el 2006 cuando todos los secundarios del Liceo de Aplicación gritábamos “nuestros sueños no se desalojan”, pues bien, en estos momentos la derecha plantea de la forma más clara su teoría del desalojo, el desalojo de las ideas de izquierda, de las ideas progresistas y de la vieja concertación, ...... sólo lograrán desalojar a la vieja concertación porque el sueño de continuar con nuestros ideales y la restauración de una rejuvenecida izquierda no se desaloja...... mas bien,  renace con mucha más fuerza.

Isaac Gajardo©

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lunes, 18 de enero de 2010

Lo que transo la Concertación a cambio del poder

[caption id="attachment_304" align="aligncenter" width="300" caption="FOTO: esta mañana en la toma de la sede nacional del PDC en santiago"][/caption]

Después del triunfo de la derecha chilena en estas elecciones presidenciales, pensaba en escribir sobre la visión retrograda y destructora, pero a la vez extremadamente conservadora, que tiene esta coalición que en pocos días más comenzara a gobernar Chile, pero antes de comenzar cualquier análisis creo que necesitamos fijarnos por qué perdió la Concertación después de 20 años de gobierno. Necesitamos reconocer que no perdió por que sí, necesitamos reconocer que la gente le pasó la cuenta a esta desgastada coalición.

El resonante triunfo de la derecha en la contienda presidencial golpeó a la Concertación y sus aliados, pero los verdaderamente marginados y excluidos, los más explotados y perseguidos, poco o nada tienen que ver con el escenario actual. El 47% de las chilenas y chilenos en edad de votar no se inscribieron, no votaron o entregaron su voto en blanco o anulado, demostrando su desconfianza y repudio al sistema electoral impuesto por la dictadura.

El que todavía gravite una derecha pujante, a 19 años de la salida del dictador desde La Moneda, es resultado del pacto entre la Concertación y la cúpula político empresarial del militarismo, con el que el bloque oficialista vendió su alma a cambio de las cuotas de poder que ostentó los últimos 20 años y que ayer acaban de perder. Cuotas de poder a cambio de mucha impunidad respecto a los violadores de los derechos humanos, a cambio de mantener las mismas Fuerzas Armadas que ejercieron la dictadura, con pequeñas modificaciones de estilo, pero sin cambio alguno en la esencia.

Cuotas de poder a cambio de desmovilizar al pueblo organizado que se alzaba contra el tirano. Cuotas de poder negociadas en reuniones efectuadas en Washington y en la embajada de EE.UU. en Chile, por algunos conspicuos personeros de la entonces naciente coalición oficialista, a mediados de los años ochenta. Cuotas de poder y posibilidades de lucro personal a cambio de cogobernar con los grandes grupos económicos nacionales y transnacionales. Cuotas de poder a cambio de no tocar las leyes secretas de la dictadura. Cuotas de poder, a cambio de no terminar para siempre con la Constitución de 1980.

Por esos pactos secretos debieron rescatar al dictador de la justicia internacional y mantener la protección a centenares de autores directos, encubridores, cómplices y autores intelectuales de miles de crímenes de lesa humanidad. Han llevado a los trabajadores a las condiciones laborales imperantes a comienzos del siglo XX. Hoy la inmensa mayoría de quienes viven de un salario debe laborar un promedio de 12 horas diarias para acceder a un sueldo de subsistencia familiar. No se cumplen los convenios internacionales de protección, como el 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo, que garantizan el derecho a sindicalizarse libremente, a negociar colectivamente y a ejercer la huelga.

Los gobiernos de la Concertación profundizaron las privatizaciones, convirtiendo al país en un gigantesco mall. Todo se comercializa y tiene precio, entre otros la educación, la salud, la previsión.

No. Definitivamente esta realidad que se pudre no la crearon los pobres de Chile. No la crearon sus pueblos vilipendiados. No la creamos los ofendidos. Que ellos, los dueños del poder, se las arreglen solos para resolver sus diferendos. Mejor aún, que se vayan del poder y lo dejen en manos del soberano, el pueblo.

El pueblo no es responsable de los pactos y juegos espurios entre los bloques y grupos de poder. Los trabajadores y pueblos de Chile deben, por su parte, organizarse y luchar en forma inmediata por la defensa de la Educación Pública, por la renacionalización de la minería del cobre y de los servicios básicos, por un salario mínimo digno, por una Asamblea Constituyente que dé origen a una nueva Carta fundamental.

En las últimas horas hemos estado observando como la fracción joven de la Concertación realiza tomas de las sedes del PDC y del PS. Creo que la desfragmentación que esperaba está comenzando a ocurrir antes de lo esperado. Ojala las cúpulas de estos partidos, específicamente del PS, sean capaces de reconocer que han fallado y que han vendido la ideología socialista a pactos y comodidades del mercantilismo. El nuevo Partido Socialista, con una dirigencia joven y verdaderamente socialista debe volver a renacer. Este es el tiempo de comenzar a forjar el nuevo futuro de los movimientos sociales y de el nuevo espectro político, donde augurio que el PDC virara esperadamente a la derecha y espero que partidos como el PS, el PPD y el PRSD vuelvan a ser lo que siempre debieron ser, partidos que defiendan el interés popular.

Isaac Gajardo©

*Ayer estuvimos informando a través de www.twitter.com/esopino durante todo el día en la jornada que cambio definitivamente el rumbo del país. Pronto más novedades en twitter y continuamos con la información y toda la opinión.

domingo, 17 de enero de 2010

¿Votar por el mal menor?


“Un voto por Frei es aceptar la continuidad de esta política contra la mayoría de la población. Romper con la política de la derecha exige primeramente romper con la política de apoyo a la Concertación, que durante 20 años ha aplastado las luchas sociales, negándose a resolver positivamente las reivindicaciones de la mayoría de la población.”

Declaración publica del Partido igualdad

Movimiento Revolucionario Solidaridad Obrera

Cuando ya estamos ad portas de enfrentar una elección que ha sido definida como una de las mas peleadas de esta denominada “transición a la democracia” que pareciera nunca terminar porque a nadie le conviene que termine, hoy no hablare de eso porque creo que por mucho tiempo lo he dicho, sino que hablare de los candidatos y de un sello maldito que se nos ha impuesto para que nuevamente gane la concertación. Ese “votar por el mal menor” ¿Existe un mal que sea menos mal que el mal? Pues para mi no.

En un comunicado del Partido igualdad dice algo que me llama profundamente la atención cuando se presenta a Frei como el ‘progresista’ frente a Piñera. Este comunicado dice que “se agita el chantaje para hacer recaer la responsabilidad sobre el pueblo trabajador de un eventual triunfo de Piñera.”

Creo que votar por el ‘mal menor’ es pretender que sigamos aceptando el abuso, la corrupción, el desprecio por la voluntad popular con que ha funcionado la política y el saqueo de nuestros recursos naturales, el robo, la explotación laboral, la sucia desarticulación de los movimientos sociales y cada una de las injusticias que  han cometido en nombre del ‘progresismo’.

Solo escribiré un extracto de un articulo de “El Ciudadano” para que mediten cuando mañana voten:

Me parece impresentable que en el siglo XXI el ejercicio de la soberanía popular siga siendo un derecho conculcado por las clases dominantes, los profesionales de la política y los poderes fácticos. Es intolerable que los ciudadanos seamos los “extras” de un reparto a quienes se llama cada cierto número de años para optar por alguna de las modalidades de implementación de decisiones estratégicas tomadas por otros fuera del ámbito de intervención de la ciudadanía, y para que determinemos con nuestros sufragios quienes serán los encargados de ejecutar esas políticas, usufructuando desvergonzadamente del “botín de guerra” del aparato estatal.

Cualquiera que sea el resultado de la elección presidencial, los habitantes de este país seguiremos sufriendo las consecuencias del modelo neoliberal que ambos aspirantes a la Presidencia de la República –con matices- pretenden consolidar. La Salud y la Previsión seguirán siendo rentables negocios en manos de los grupos económicos propietarios de ISAPRES y AFPs. La Educación de calidad continuará siendo un privilegio para los más acomodados y una fuente de lucro de inversionistas privados. La desigualdad social se mantendrá inexpugnable como ha sucedido durante los gobiernos de la Concertación y, a menos que se produzca una crisis económica de grandes e impredecibles proporciones, cualquiera de ambos candidatos que llegue a La Moneda, saldrá al cabo de cuatro años de la “casa donde tanto se sufre” rodeado del embriagador sonido del aplauso unánime de los grandes empresarios que continuarán su alucinante enriquecimiento, tal como ocurrió con Lagos y Bachelet. Con Frei o con Piñera continuará desnacionalizándose el cobre y se mantendrá la privatización de las aguas, del mar y de servicios y sectores estratégicos como los caminos, la electricidad, las empresas sanitarias y de telecomunicaciones. Con la

Derecha tradicional o con la decadente Concertación se mantendrá la hegemonía el duopolio de la prensa escrita, continuarán los empleos de mala calidad, la “flexibilidad laboral”, los sueldos irrisorios de la inmensa mayoría de los trabajadores, las prácticas antisindicales del empresariado, el daño galopante contra el medio ambiente producido por la codicia capitalista, la opresión del pueblo mapuche y la negación de derechos esenciales de este y demás pueblos originarios. En ambos escenarios persistirán las grandes diferencias saláriales entre hombres y mujeres, la militarización de la Araucanía, la represión y criminilización de los movimientos sociales y el recorte de las libertades democráticas, tal como ha venido aconteciendo en los últimos años. 
En esta política en decadencia la voluntad popular ya no existe, porque las personas se encuentran votando por el que figura como el “menos malo” y lamentablemente eso no es representativo. Este 17 de enero no habrá expresión de la voluntad popular. El 17 de enero solo se votara por dos matices con los cuales seguir aplicando el modelo de libre mercado en Chile. El voto nulo tampoco es la solución porque no llevara a ninguna parte. Entonces ahora, ¿resignarse a ser participe de este “circo electoral”?

Isaac Gajardo©

*comentarios, reclamos, consultas u otras acciones en el twitter www.twitter.com/esopino, hoy todo el día informando sobre el proceso de elecciones de una manera diferente.

martes, 12 de enero de 2010

Una dividida Derecha


“Este 17 de enero hay solo dos opciones, una Concertación desgastada, ‘derechizada’ y acomodada en el poder o una Derecha dividida, manipuladora y mentirosa.”

En la publicación anterior les comente sobre el desgaste de la coalición de gobierno chilena, que esta vez ha llegado en una profunda decadencia a segunda vuelta, liderada por el ex presidente y ahora nuevamente candidato, Eduardo Frei. Hoy ya no he querido continuar 'haciendo leña del árbol caído', es por eso que he decidido hablar del otro árbol, un árbol que a simple vista si revisamos la prensa nos parecería un árbol fuerte y cohesionado, como diría un querido amigo "como que estuvieran preparados para gobernar", pero en realidad esa es solo la capa externa. En esta publicación analizare la verdad de la coalición de derecha, una dividida derecha.

Hoy en día, los medios de comunicación son controlados por los empresarios, agrupados fundamentalmente en la derecha, es por eso que para ellos resulta extremadamente fácil hacer ofensivas en donde se les mienta a los votantes, demostrando una coalición unida y sin conflictos internos, pero la verdad es otra. Después de las elecciones legislativas del pasado domingo 13 de diciembre, la coalición que quedo mas dividida no es precisamente la Concertación como lo han querido mostrar los derechistas a través de la prensa controlada por ellos mismos, sino que es la misma derecha.

La Coalición por el Cambio, nombre que se le ha dado a la derecha para encubrir sus verdaderos pensamientos en una idea de falso cambio, esta compuesta por Renovación Nacional (RN), partido que se declara de Centro-Derecha y agrupa en su mayoría a los derechistas que supuestamente habrían votado contra el dictador en el plebiscito de 1989, aunque debemos tener en cuenta la realidad que ninguna persona de derecha estuvo ni ha estado nunca contra la dictadura de Pinochet. El otro partido que conforma esta coalición es la Unión Demócrata Independiente (UDI), que de demócrata solo tiene el nombre, ya que junto a su fundador, Jaime Guzmán, apoyaron libremente a la dictadura y hoy justifican y apoyan sus crímenes.

Como ya lo dije anteriormente, la derecha se había mostrado unida en el desarrollo de la campaña del empresario Sebastián Piñera, su candidato presidencial, pero desde el desarrollo de las elecciones del pasado domingo 13 de diciembre, el panorama ha cambiado radicalmente. La UDI sonríe, pero con una cuota de dolor, ya que le ganaron la disputa interna a RN en las elecciones parlamentarias, pero junto con eso perdieron a cuatro figuras emblemáticas, como son Joaquín Lavin, ex candidato presidencial por la derecha; Rodrigo Álvarez; Claudio Alvarado presidente de la bancada de la UDI en el congreso; y Marcelo Forni.

En la propaganda electoral se dijo que la UDI era el "motor del cambio popular" y debemos reconocerlo, la UDI ha logrado llegar a los sectores populares de una manera impresionante, pero ahora pareciera que no solo basta con el motor, sino que el tractor se comienza a desarmar poco a poco porque RN no quiere mantenerse a su lado para siempre.

Renovación Nacional, a través de su candidato presidencial, ha demostrado que ya no quiere mantener la imagen de la derecha absolutamente en la UDI, ya que en la lucha por alcanzar los votos del independiente de izquierda-progresista, Marco Enríquez-Ominami, la estrategia debe ser alejarse lo mas posible de los rostros principales del partido que tiene el mayor vinculo con la dictadura. Y eso es lo que ha hecho Piñera, eso explicaría que los pilares fundamentales de la UDI no hayan conseguido triunfar en las elecciones parlamentarias, pero si lo hayan conseguido personas que siempre permanecieron ante la opinión publica, ligados a la imagen del presidenciable.

La UDI hoy siente que sus pilares fundamentales han sido ninguneados por su mismísimo candidato, es por eso que la coalición se encuentra en un momento de crisis. La UDI sabe que su única forma de continuar ejerciendo presión para dominar al interior del conglomerado será su gran numero de diputados electos, que asciende a la suma de 39.

El diario chileno "The Clinic" analiza las elecciones asegurando que "Las relaciones en la Alianza (la derecha) están con ruido, aunque persista la Música de la fiesta del domingo (13 de diciembre)... La idea, según una fuente de la Alianza, es impregnar la candidatura de rostros nuevos, que nada tengan que ver con los históricos que siempre han provocado las rencillas y así evitar comprarse problemas mayores, aunque según un cercano al comando, Piñera tiene muy claro que necesita de ambos partidos para gobernar... El problema pasa porque, dicen en RN, Piñera no puede salir a buscarlos votos de Marco Enríquez-Ominami con gente tan conservadora como algunos UDIs. Creen que es necesario abrir a los votantes, sobre todo porque creen que el voto popular ya esta conquistado por el empresario..."

Definitivamente en la derecha, agrupada en la Coalición por el Cambio, no se encuentran las cosas tan tranquilas como se muestra en los medios de comunicación que ellos mismos dominan. La derecha ha demostrado que aun sin gobernar, ya están divididos solo con pensarlo. Después de esto solo me imagino como serán si es que desgraciadamente en algún futuro no muy lejano llegaran a gobernar.

Finalmente, a pesar de toda la inversión multimillonaria que puedan hacer los dos conglomerados (la Concertación y la Derecha) para demostrar y hacer creer a las personas que todo esta bien, los votantes ya se comienzan a dar cuenta del desgaste de la coalición de gobierno y la prematura división que existe en la derecha incluso sin antes haber gobernado.

Isaac Gajardo©

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viernes, 8 de enero de 2010

Una desgastada Concertación

Para nadie es desconocido el desgaste que ha ido sufriendo la Coalición política gobernante en Chile, la Concertación de Partidos por la Democracia, que agrupa a los partidos denominados como Centro-Izquierda después de 20 años de gobierno. Recordemos que desde la caída del dictador en el plebiscito de 1989, todos los gobiernos que han seguido han sido del mismo conglomerado. Para muchos de nosotros, en primer momento eso fue bueno, ya que por lo menos en estos 20 años no han gobernado los que en su tiempo apoyaron al dictador, los de la derecha.

Aunque la derecha no ha gobernado, los miembros de la Concertación de Partidos por la Democracia han sabido acomodarse a las medidas dejadas por la dictadura y, aunque en su tiempo prometieron una transición a una verdadera democracia y la limpieza del país de todas las consecuencias que trajo la dictadura, hoy se ve todo lo contrario. La concertación en vez de cambiar el país y orientarlo a lo que ellos denominaban un camino de centro-izquierda, han profundizado, aun mas de lo que lo hizo la dictadura, el sistema neoliberal, basándose en la constitución impuesta por el dictador. Lamentablemente al analizar esto, a veces pienso que pareciera que en estos 20 años hubiera gobernado la centro-derecha disfrazada de centro-izquierda.

No ha habido cambios trascendentes, no ha habido justicia para las víctimas de la dictadura, no ha dejado de haber represión, no ha habido paz, no ha habido transición. Solo ha habido comodidad de parte de la clase política, a las medidas instauradas en la dictadura, de tal manera que han hecho creer a las personas que la única oportunidad de tener participación e incidencia en la política es escogiendo a un par de representantes que al fin y al cabo siempre son los mismos, o si no son producto de una rotación. Todo este conformismo y el creer que vivimos en un país democrático es producto de la Concertación, quienes no han tenido la voluntad política para cumplir con lo que prometieron.

La Concertación ha perdido muchas cosas solo por la comodidad de sus dirigentes que no han sido capaces de aglutinar y convencer a las masas, ya que no se puede convencer a las personas si en los gobiernos anteriores no ha habido cambios para mejor. Solo ha habido cambios que tienen que ver con su conveniencia en el poder y con la conveniencia de otros de dominar económicamente el país. En el gobierno del "Socialista" Ricardo Lagos, se pensó que las cosas con la Concertación cambiarían, ya que era el primer candidato Socialista después de Allende que se presentaba a la presidencia del país y proponía medidas que se basaban en una transformación del sistema de mercado impuesto por la dictadura, además de una nueva constitución. Lamentablemente todo eso no se quedo tan solo en las palabras, sino que resultaron ser las mentiras más grandes que ha dicho la concertación después de prometer que traerían de vuelta la democracia. Ricardo Lagos no tan solo no cumplió con sus promesas, sino que fortaleció el libre mercado y en vez de crear una nueva constitución, solo hizo una 'reedición' en donde cambiaron las mínimas cosas, haciéndole creer a la gente que era una nueva constitución. Para mas desastre aun, su gobierno fue uno de los creadores principales del criticado e ineficiente sistema de transporte capitalino, "transantiago".

Lo de Ricardo Lagos lo doy solo como un ejemplo, porque no puedo describir todo lo que han ido haciendo a lo largo del tiempo los gobiernos de la Concertación, los que en pocas palabras, les han mentido a Chile. Todos sabemos los intereses de dominación política, económica y mediática que tiene la derecha al postularse a la presidencia, pero los gobiernos de la Concertación han sido uno de los factores fundamentales del desgaste de la política y han creado tal descontento que hoy la derecha ha llegado a posicionarse de sectores populares, teniendo a Sebastián Piñera, como un virtual ganador en la segunda vuelta de este 17 de enero.

Hoy la concertación llega a una segunda vuelta desgastada y con un mal candidato, Eduardo Frei, ex presidente de la república al cual se le critica mucho por las medidas privatizadoras tomadas en su gobierno. Esta vez no me referiré a esto, pero creo que en este ambiente de desgaste total, la Concertación ha escogido a un candidato que solo puede con el único desafío que se hacen ellos, el seguir con la continuidad de las medidas neoliberales, el continuar "derechizando" la política. La Concertación quiere seguir en el poder para no salir de su posición de comodidad y a los empresarios en cierta forma también les conviene porque así continúan haciendo lo que han hecho en todo este tiempo. A los empresarios les da lo mismo si gana el candidato de la derecha o el de la Concertación, si al fin y al cabo los dos son lo mismo.

Carolina Toha, la Vocera del comando de Eduardo Frei, ha dicho, desafortunada y erróneamente, que las elecciones no se deben focalizar en las peleas internas que existen dentro de los comandos o de los conglomerados de los candidatos, pero ¿por qué seguir ocultando una realidad? ¿Buscan mentirles a los votantes? Definitivamente creo que estas declaraciones son desafortunadas, ya que los votantes tienen el derecho a reconocer que dentro de las dos coaliciones que apoyan a los candidatos presidenciales existen divisiones y desgastes que incluso, en varias oportunidades no se pueden ni ocultar, aunque todos quieran cínicamente hacerlo.

Este 17 de enero hay solo dos opciones, una Concertación desgastada, "derechizada" y acomodada en el poder o una Derecha dividida, manipuladora y mentirosa.

Isaac Gajardo©

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miércoles, 6 de enero de 2010

Por qué critico tanto al PC (Ch)



Después de que en dos de mis publicaciones hace un tiempo atrás, hiciera alusión directa a mis queridos compañeros del Partido Comunista de Chile (PC) y también recibiera diferentes tipos de criticas, incluso algunas amenazas, he decidido escribir sobre el motivo exacto del por qué los critico tanto, basándome en una declaración realizada hace unos días por el Consejo Nacional de Comités Comunistas. Para que vean que aunque me reconozco no ser comunista, aprecio mucho a los comunistas cuando verdaderamente siguen su ideología.

“A los trabajadores de Chile, a la izquierda revolucionaria, a los auténticos Comunistas con y sin partido:

El resultado electoral del pasado domingo 13 de diciembre, ha consagrado el pacto que lapidó  el proyecto político revolucionario erigido por Luis Emilio Recabarren a comienzos del siglo XX y entregó, atada de pies y manos, la organización que impulsó la Rebelión Popular de Masas contra la dictadura. Ya no es cuestión de nombre, ni de símbolos, es asunto de esencia y carácter, porque el resultado de la contienda electoral consolidó el mayor triunfo del sistema electoral binominal.

Con la incorporación de tres diputados representativos del viejo partido comunista, está  claro que lejos de haber derrotado al sistema binominal y la exclusión, se confirmó todo lo contrario. La presencia en el parlamento de diputados identificados con esa organización, expresa el éxito del sistema que dicen combatir los elegidos. En los hechos, la vieja colectividad consolidó un proceso de integración al bloque oficialista y acepta a plenitud la institucionalidad vigente. Estos parlamentarios no podrán obrar como lo dijera Recabarren en su célebre texto: “Los representantes comunistas en el Parlamento”, escrito en abril de 1922, donde enuncia: “El objeto que nos lleva al Parlamento, a la Cámara de Diputados o al Senado, es única y exclusivamente conquistar una posición más para nuestra propaganda revolucionaria, antiparlamentaria, anticapitalista, y de ataque directo al estado burgués y a sus instituciones decrépitas.

Un representante comunista no va al Congreso a hacer política, a cooperar con los burgueses, a pedir empleos, a mendigar sueldos, o a intrigas entre pasillos.

El parlamentario comunista investido de la representación de un partido serio que encierra en sí las aspiraciones y la voluntad de las masas ya no sumisas; va a la Cámara a destruir, a despedazar con su crítica libre y severa, la dialéctica jesuítica y sofística, de los representantes burgueses; y a iluminar, con el resplandor de la doctrina comunista los problemas vitales que nos acosan.

El representante comunista en la Cámara, sigue siendo antiparlamentario, sigue combatiendo el parlamentarismo; y sus ideas en el Congreso, no difieren de las que expresara en vísperas de elecciones, y en su vida privada, ante sus electores”.

Nada de ello son y serán los parlamentarios del antiguo partido comunista. Especialmente cuando se redujo a la vieja organización a su más mínima expresión orgánica y capacidad para encabezar las luchas sociales por las demandas más sentidas de nuestro pueblo. Peor aún, cuando los trabajadores han sido testigo de cómo los dirigentes sindicales leales al aparato de dirección, bajaron la huelga de los subcontratistas de CODELCO, para no hacerle olitas al gobierno y no afectar el pacto con la Concertación. O con el más reciente paro de los trabajadores forestales, donde en doble instancia, la Confederación Nacional de Trabajadores Forestales, presidida por un integrante del Comité Central de la colectividad, afiliado a la estadounidense AFL-CIO, primero bajó un paro y luego se abocó a descalificar a los trabajadores que lo retomaron por encima de la mesa en que negociaba la CNTF.

...

 

La presencia de ambos parlamentarios tuvo y tiene un elevado costo que no vacilaron en pagar y comprometen a toda la organización. Ahora ya no están excluidos en forma personal. Ahora cuentan con un lugar en el banquete. Los trabajadores y el pueblo, poco o nada pueden esperar de ellos.

...

Más que nunca ha quedado en evidencia la ruptura de la cúpula dirigente del viejo partido comunista con los principios fundacionales de la organización. Sólo pretenden conservar la marca para beneficio de sus operaciones, pero nada tienen que ver con la razón de ser de la organización comunista, que es hacer la revolución, terminar con el capitalismo, construir el socialismo y finalmente la sociedad sin clases del comunismo. Estas son las ideas por las que cayeron centenares de compatriotas, comunistas ejemplares, cuyos nombres son enarbolados por estos aprendices de mercaderes de la política para lograr mezquinas prebendas. O quizás para servir a un amo desconocido, pero fácil de adivinar.

El único derecho que le queda al pueblo es el derecho a rebelarse frente a toda injusticia.

Unidad y lucha para transformar la patria.

¡Con la razón y la fuerza, venceremos!

Consejo Nacional de Comités Comunistas

Santiago, diciembre 14 de 2009.”

Presento ese extracto para que entiendan que no estoy criticando a los comunistas de corazón, que a muchos de ellos conozco y los respeto, sino que estoy criticando a los comunistas oxidados y disfrazados, que han sabido vender su ideología y han hecho de ella un objeto de transacción con los poderosos. Lamentablemente esos comunistas oxidados y camuflados son los que hoy forman parte de una mayoría en la cúpula dirigente del partido y de otras organizaciones como el Colegio de Profesores, los sindicatos de CODELCO, sindicatos de empresas forestales, Centros de Alumnos, Federaciones de diversos tipos y organizaciones sociales que tienen estrecha cercanía al partido.

Isaac Gajardo©

*Agradecimiento por la fuente: www.elciudadano.cl

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