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| Juan Emilio Cheyre |
Hace bastante tiempo que quería volver
a escribir para este cuchitril, pero no pensaba que volvería con una de las
secciones estrella de los buenos tiempos de este blog. Hablo del “Empleado del
Mes” (léase con voz de fanfarria). Aunque pensándolo un poco, si quitamos la
fanfarria, esta sección ha tenido solo una exponente, pero era “de aquellas”.
Nada menos que Ximena Ossandón y su utopía de la mujer trabajadora y “abnegada” al más puro estilo delmedioevo. Ahora reeditamos esta versión del empleado del mes y les presentamos un
caso un poco más preocupante: el de Juan Emilio Cheyre, el cómplice de la
dictadura, parte de la Caravana de la Muerte, que fue fielmente premiado por la
Concertación (Lagos y Bachelet) y que después de toda esa oscura historia,
llega, con la venia de todas las “instituciones democráticas”, con acuerdo
unánime en el parlamento y con felicitaciones del ejecutivo, a la dirigencia
del Servicio Electoral (Servel). ¿Contradictorio? Sí. Siempre es contradictorio
ver cómo los que asesinaron, torturaron, defendieron la tiranía de Pinochet,
hoy entregan clases de tolerancia y democracia a las nuevas generaciones.
Este lunes asumió como presidente delConsejo Directivo del nuevo Servel el que ya ostenta nuestro premio delempleado del mes y con tan pocos días, su pasado ya lo condena: es, para muchos
que conocemos su pasado, el rostro del olvido, de esa alegría engañosa que
trajo la Concertación al asumir el mando del legado de Pinochet. La alegría que
significaba olvido, que disfrazó a los torturadores y asesinos, de demócratas y
académicos. Dentro de esos personajes que fueron premiados por la alegría
concertacionista se encuentra Juan Emilio Cheyre, que en su nuevo cargo se
encargará, junto con su Consejo Directivo, de “hacer funcionar” la democracia
chilena, cumpliendo labores como “designar a los miembros de las juntas
electorales, velar por el cumplimiento de las normas aplicables por la entidad
y aprobar, designar y supervisar al nuevo director y subdirector del Servel”.
Así, su rol es fundamental dentro del proceso de nuestra democracia protegida.
Lo llamativo es que a Cheyre su pasado
lo condena, por lo mismo, vamos al pasado para ver qué es lo que hace que su
nombramiento en uno de los organismos que hace funcionar el sistema electoral,
sea una contradicción grave que demuestra las falencias del modelo y nos hace
recordar el pasado no superado, lleno de injusticias y omisiones por parte de
las autoridades de la alegría.
- En 1981, Cheyre fue enviado a Sudáfrica a proseguir estudios. Sudáfrica vivía el apartheid y la brutal represión a la población negra. Las relaciones con Chile eran óptimas y la nación africana facilitaba a oficiales chilenos y agentes de servicios represivos, preparación y cobertura para actividades secretas. No pocos agentes de la DINA y CNI se "especializaron" allá.
- En 1985, Cheyre se negó a entregarle a un juez la lista de oficiales asignados a la CNI. El juez investigaba el asesinato de Paulina Aguirre Tobar (MIR), lo que queda consignado en documentos emanados por el mismo poder judicial, que aun estando intervenido en esa época por la dictadura, nos deja vestigios de las jugadas del ex Comandante en Jefe del ejercito entre el 2002 y 2006.
- Fue designado por Pinochet, en 1987, como Intendente de Atacama, cargo de confianza del dictador. También estuvo al mando de unidades militares como los regimientos de Rancagua y Copiapó. Siendo Intendente, se lo menciona como encubridor de torturas, al menos en 1988. Y en plena época de propaganda para el plebiscito, Cheyre diría: "El triunfo del SI debiera ser una constante en todos los sectores. (...) Una victoria del NO es una hipótesis no factible. Los chilenos no somos locos".
Pero la alegría llegó y en la década del 90 fue nombrado como agregado militar en España (donde se desarrollaba al proceso judicial contra Pinochet) y en diciembre de 2000 pasó al Estado Mayor. Como delegado de Ricardo Izurieta, Comandante en Jefe del Ejército en ese tiempo, permaneció en Londres durante el juicio a Pinochet, asumiendo "el control de permanente monitoreo de la salud de Pinochet". Luego, el mismo Cheyre, es nombrado por Ricardo Lagos Escobar como Comandante en Jefe del Ejercito, entre los periodos 2002 a 2006. Así, lo podemos ver -en la foto- cercado por la ex presidenta Michelle Bachelet, Ricardo Lagos (presidente de ese momento) y sí, José Miguel Insulza, "El Panzer", actual presidente de la Organización de Estados Américanos (OEA) ¿No suena contradictorio? El interés de la Concertación por blanquear la imagen del militar, llegaría incluso a que
"Lo primero que quiero señalar, y ya lo he hecho, y no voy a hacer más comentarios, es que nosotros respaldamos en todo momento al comandante en jefe del Ejército", dijo la ministra Bachelet.
Finalmente, si bien es cierto que
Cheyre carga con un curruculum que a simple vista sería hermoso y perfecto, también
oculta un pasado que no se puede blanquear, ya que por más que algunos lo
quieran ocultar, claramente participó de la dictadura cívico-militar que
masacró a miles de chilenos y chilenas entre 1973 y 1990 y que luego, con la
alegría que llegó, solo vino el olvido y la injusticia, que aun siguen
sintiendo todas las víctimas y sus familiares. No nos podríamos imaginar
siquiera, lo que sienten los miles de torturados, familiares de detenidos
desaparecidos y víctimas de la dictadura, al ver cómo los mismos que participaron
del régimen liderado por Pinochet, hoy administran su legado, blanqueados,
disfrazados de demócratas, incluso dando clases de cómo se debe hacer política
en esta “democracia”.
Mas antecedentes del prontuario de Cheyre
y del blanqueamiento de imagen que realizó la alegría, los puede revisar
pinchando aquí.

