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viernes, 2 de agosto de 2013

Los que defienden la constitución y la institucionalidad: la elite aferrada a su proyecto histórico


Desde hace algunos meses comenzamos a ver cómo el debate respecto a la necesidad de una nueva constitución y de una reforma a la actual institucionalidad se comienza a centrar en una serie de argumentos que no llevarán a buenos resultados y que finalmente podrían hacer que se geste un proceso de elaboración de una nueva carta magna nuevamente desde un grupo reducido de personas que no representan ni a la mayoría, ni a la pluralidad existente del país. Ya es conocida por varios la propuesta de la candidata mesiánica de la vieja Nueva Mayoría de elaborar una nueva constitución, pero como ella misma lo ha dicho "desde la institucionalidad", es decir, que un congreso binominal, que goza de las evaluaciones más negativas que podría tener un parlamento en América Latina, redacte un documento que reemplace la actual Constitucion y que luego sea votado por ellos mismos para ser aprobado. Pero en fin, más allá de las ideas que se han propuesto desde las mismas elites para poder frenar el fantasma de una posibilidad de Asamblea Constituyente, mi intención al escribir este texto es cuestionar uno de los principales argumentos que han entregado tanto los detractores de un nuevo proceso constituyente, como los que están a favor, pero creen que se debe hacer "en el marco de la institucionalidad". Esta idea fuerza de defender  el marco legal vigente para que desde ahí se genere una nueva constitución, se basa en el argumento de que Chile es uno de los países que se ha mantenido con mayor estabilidad política y social a lo largo del tiempo. Rematan su argumento con el ejemplo de que nuestro país ha tenido muy pocos procesos constituyentes, cosa que, según ellos, demostraría esa estabilidad.

Ahí es donde comienza mi desacuerdo con esa idea que mueve a muchos y muchas a rechazar de plano la idea de una Asamblea Constituyente, porque pareciera que este argumento es el que tiene más peso al momento de criticar la idea de que el pueblo soberano, desde el colectivo, construya una nueva carta fundamental. Por lo mismo analizaremos éste y no otros como ese que habla de que si se desarrollara un proceso de creación de una nueva constitución mediante un modelo asambleísta, estaríamos como en Cuba, Venezuela o Bolivia. Sobre esta idea, que pareciera un argumento, no debiéramos ni opinar, ya que constituye una falacia que se derrumba por sí sola y no es necesario que la discutamos. La ciudadanía ya no le cree a la idea del "monstruo comunista" ni a esas estrategias de Guerra Fría que acostumbra a utilizar la ultraderecha.

Pero metiéndonos de lleno en la idea que miraremos como la posiblemente más cuerda, que tiene que ver con el pensamiento de que Chile ha mantenido una estabilidad política e institucional producto de los pocos procesos constituyentes que hemos vivido, tengo que decir que el que existan menos constituciones, no es una señal de estabilidad. Es impresionante cómo algunos se jactan de eso, como si fuera algo positivo. Más bien, creo que el que no hayamos vivido tantos procesos de este tipo, como los que han vivido otros países (Colombia, Ecuador o Brasil incluso) es una señal negativa más que positiva. Habla de cómo los proyectos de la elite oligárquica fundadora de "la nación" han permanecido casi intactos a lo largo del tiempo, de cómo el sector más acomodado ha logrado empoderarse completamente reduciendo las posibilidades de cambios reales y también nos muestra cómo la ciudadanía y los movimientos sociales no han sido capaces de lograr incidir realmente en la institucionalidad, limitándose a funcionar desde la marginalidad. De esta forma, podemos observar cómo pareciera que la estabilidad institucional de la que hablan es sólo la que se ha logrado gracias a que un grupo reducido de familias ha gobernado el país económica y políticamente a lo largo de toda la historia del país. Estaríamos entonces, frente a un interés profundo por parte de un sector importante de la elite política -no solo por parte de los que defienden la actual constitución Pinochet-Lagos, sino que también por el lado de los que hablan de una necesidad de cambio pero que esta venga desde la institucionalidad vigente-  por conservar sus privilegios y por perpetuar el proyecto histórico de la minoría que ha gobernado este país.

En fin, más que señales de estabilidad, el tema de las pocas constituciones nos habla de cómo hemos adoptado un proyecto de un grupo reducido que se ha mantenido en el poder, como si fuera el proyecto de todxs lxs que vivimos en este territorio, cosa que es bastante preocupante. Cuando la sociedad empiece a cuestionar a las instituciones que para algunos parecieran ser intocables, cuando no tengamos temor de criticar a un Estado que potencia una sociedad dominada por el mercado, cuando comencemos a pensar en algo diferente a este proyecto impuesto históricamente por unos pocos, podremos decir que es un paso interesante el que hemos dado.

viernes, 13 de febrero de 2009

Reflexiones del convaleciente Compañero Isaac: Declaraciones deFidel, ¿manipulación mediática?






[caption id="attachment_29" align="aligncenter" width="162" caption="Fidel Castro"]Fidel Castro[/caption]
Interrumpiendo mis escrituras sobre educación, que me han ocupado en este ultimo tiempo, he escrito un especial para el día de hoy, sobre un tema totalmente diferente que se encuentra en la palestra. Las declaraciones de Fidel Castro. (*el titulo de “Reflexiones del convaleciente Compañero Isaac” es una ironía de esas)



El día de hoy hemos podido ver como todos los medios de comunicación chilenos, han hablado de unas declaraciones del “EX Presidente” de Cuba, Fidel Castro en el diario Granma. Subrayo “EX Presidente” porque no me gustaría entrar en discusiones que no van al caso, como que a Pinochet también se le llamo Presidente cuando violo los Derechos Humanos de miles de personas. Pero en fin, no me gustaría hacer una critica ideológica ni nada que se le parezca, sino que me gustaría exponer solo un par de preguntas: ¿cuánto pueden influir los grandes medios de comunicación (diarios, TV y radio) en la opinión de las personas? ¿cuánto pueden desviar una noticia para agravarla o transformarla?



En los noticiarios de medio día (en especial en los dos canales de tendencia mas derechista, Chilevision y Mega), pude observar muchas cosas cuando se hablo del tema de las declaraciones de Fidel Castro sobre las antiguas relaciones entre Chile y Bolivia y el conflicto de la guerra del salitre que termino con que nuestro país se quedara con territorios que antes pertenecían a Bolivia.



Para ser claro, en Mega se mostró el siguiente párrafo: “Esa misma oligarquía hace más de cien años le arrebató a Bolivia, en la guerra desatada en 1879, la costa marítima que le daba amplio acceso al Océano Pacífico. Bolivia sufre una extraordinaria humillación histórica en aquella contienda. No solo le arrebatan la costa marítima y la salida al mar, sino que privan a ese país, de origen auténticamente americano, sobre todo aimaras y quechuas, de extensos territorios muy ricos en cobre que constituían la mayor reserva del mundo” aludiendo a que este pertenecía a la reflexión de Fidel Castro en el diario Granma y la web cubana www.cubadebate.cu , ademas de agregar que en ese mismo articulo se hablaba de un robo de tierras a Bolivia y que el “convaleciente ex presidente” hacia alusiones al egoísmo del actual gobierno chileno.



Lo que verdaderamente dijo Fidel fue: “A pesar de ello, no ha sido ni es aún fácil deshacer la urdimbre legal que, con la ayuda yanki, la oligarquía vengativa y fascista ata a la nación chilena, digna de un mejor destina (Refiriéndose a la Constitución Chilena, heredada de Pinochet).

Esa misma oligarquía hace más de cien años le arrebató a Bolivia, en la guerra desatada en 1879, la costa marítima que le daba amplio acceso al Océano Pacífico.

Bolivia sufrió una extraordinaria humillación histórica en aquella contienda. No solo le arrebataron la costa marítima y la salida al mar, sino que privaron a ese país, de origen auténticamente americano, sobre todo aimaras y quechuas, de extensos territorios muy ricos en cobre que constituían la mayor reserva del mundo”. Ademas, Castro nunca se refirió ni al robo de tierras ni de ningún modo a un egoísmo del gobierno chileno, incluso hizo buenos comentarios sobre el gobierno y sus RR.EE.



Así, el canal opositor al gobierno de Bachelet, comenzó a transformar la información, cambiando pequeñas palabras y tiempos verbales. Solo lean los verbos aplicados en el informe de Mega y los que realmente utiliza Fidel en su escrito.



A todo eso le precedieron declaraciones evidentemente populistas y chovinistas del Diputado Tarud (PPD) y de una serie de Diputados UDI y DC a quienes lo único que les falto es proponer pena de muerte para Fidel.



El ejemplo que expongo de Mega se repitió muy parecido en Chilevision minutos mas tarde. Ahora solo nos resta a esperar el juicio publico que realizara Matías del Río hoy en la noche en el noticiario de Chilevision.



No hablare sobre si la opinión de Fidel estuvo bien o mal, o si era el momento indicado para emitirla, sino que expresare la idea del cambio en la información que realizan los medios de comunicación “comunes”.



Personalmente, yo de vez en cuando leo la versión de Granma por Internet, al igual como me informo en diferentes diarios de Argentina (como “El Clarín”), Venezuela y España y el día de hoy pude leer entera las declaraciones de Fidel Castro y poniéndolas en el verdadero ambiente en que fueron escritas, no creo que sea tan imperdonablemente graves como lo pinto la prensa chilena, sino que creo que estas declaraciones se están utilizando políticamente. Fidel lo anticipo al principio de su declaración como si fuese un profeta: “No importa lo que yo diga sobre el amistoso encuentro, algunas agencias y publicaciones tomarán la información y divulgarán que el anciano, el convaleciente de una grave enfermedad o algún otro calificativo dirigido a reducir el modesto valor de lo que expresé a mi prestigiosa interlocutora.”



El concejo ahora es que no nos dejemos engañar ni manipular por estos medios de comunicación y que averigüemos lo que verdaderamente se dijo y como fue verdaderamente la noticia, así podremos tener visiones objetivas de los hechos y formar opiniones propias.