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sábado, 23 de febrero de 2019

Elliot Abrams, "la bestia" contra Venezuela

Hace algunas semanas, Donald Trump nombró a Elliot Abrams como Encargado del Departamento de Estado para Venezuela. Durante los siguientes días, medios como NTN24, CNN y la prensa chilena han hablado de Abrams como "un exitoso diplomático que, luego de retirado, volvió para ayudar con el conflicto en Venezuela”. Y ¿en serio nos dicen que "volvió para ayudar"? ¿En qué podría ayudar el historial criminal, golpista, antidemocrático y asesino de este hombre?

Es pública y sancionada su participación en las brutales violaciones a los DDHH que se cometieron en centroamérica durante el gobierno de Ronald Reagan, en donde EEUU combatió a la revolución nigaragüense con recursos ilegales de la venta de armas a Irán y drogas al Cartel de Medellín. Así mismo, el estreno de las operaciones encubiertas en territorios en donde no tenían soberanía, sería una práctica que Abrams probaría en países como Guatemala o El Salvador, eliminando a diversos dirigentes políticos y sociales ligados a movimientos de izquierda. Todas estas tácticas serían posteriormente usadas en las operaciones estadounidenses en Medio Oriente y otras latitudes.

Por todo lo anterior, este sujeto -conocido en los pasillos de la Casa Blanca como "la bestia", por su forma calculadora, fría y despiadada de abordar los conflictos internacionales, fue condenado. Incluso reconoció ante el Congreso que había falsificado y alterado informes para mentir sobre su implicancia en la venta de armas a Irán para financiar a la Contra nicaragüense.

Como si toda esta historia no fuera suficiente, en el gobierno de George W. Bush "la bestia" recibió un indulto por su condena anterior y se unió al equipo que planificó el golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002. Así mismo, fue uno de los artífices principales de las invasiones a Afganistan e Irak, luego del 11 de septiembre de 2001, en las que se ha comprobado que el gobierno de EEUU actuó impulsado solamente por el interés de las transnacionales petroleras, para saquear los recursos de estos países a costa de las muertes de millones de personas y la instalación de una doctrina de gobierno global basada en el terrorismo de Estado, la restricción de libertades y las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos.

Con todo esto, ¿en serio quieren que pensemos que un sujeto así viene a "ayudar" a una salida democrática al conflicto venezolano? Sobre la idea de que ha sido un "diplomático exitoso" no cabe duda, porque todos sus planes macabros han funcionado, pero por favor, miremos la historia, aprendamos de un guión que se está repitiendo y el Estado chileno está siendo cómplice de una nueva ofensiva en donde la oligarquía estadounidense busca oxigenarse apropiándose de los recursos soberanos de otra nación. Hoy por hoy, dentro del "bloque democrático" que han conformado países como Colombia, Chile, Perú y Estados Unidos, lo que menos importa es el sufrimiento del pueblo venezolano (que nadie debería dudar que es real), sino que estamos en presencia de una estrategia en donde un grupo de gobiernos pretende legitimar una intervención que tiene -en el fondo- el mismo impulso que ya hemos conocido a lo largo de toda la historia del imperialismo estadounidense.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Elecciones en Venezuela: la extraña dictadura y los extraños demócratas

Este domingo 6 de diciembre se celebran las elecciones parlamentarias en la República Bolivariana de Venezuela. Los medios de comunicación hegemónicos –situados a la derecha del espectro político- han anunciado con bombos y platillos que podría ser una oportunidad de la derecha para controlar la Asamblea Nacional, con mayoría revolucionaria desde que asumió Hugo Chávez el poder el 2 de febrero de 1999. Estos mismos medios que se han encargado de anunciar un supuesto “inminente triunfo” de la oposición, también han puesto en tela de juicio el proceso eleccionario, porque parece que solo si ellos ganan será considerado un proceso limpio y si no, tendrán la oportunidad de acusar fraude.

Y esta no es una actitud de ahora, ya que los mismos que hoy se ponen el traje de demócratas para atacar la supuesta dictadura chavista, son los artífices del golpe de Estado que en 2002 sacó a Hugo Chávez del poder durante 48 horas, hasta que la movilización popular en las calles y el ejército obediente al mandato popular -extraña cosa en la historia latinoamericana- devolvieron al depuesto presidente al poder. Los mismos que hoy se ponen traje de demócratas para acusar falta de libertad de expresión son quienes, en medio de ese golpe cerraron el Canal 8 (Venezolana de Televisión, la televisora pública) y una serie de radios para que no mantuvieran informada a la población y se generara una visión mentirosa y alterada de los hechos que supuestamente justificaban el golpe.

El golpe de Estado de 2002 terminó con los golpistas nuevamente en la oposición, hoy vistiéndose de demócratas.
Por otro lado nos encontramos con una extraña dictadura que en su constitución –plenamente vigente en este momento, realizada por una asamblea constituyente y aprobada en urnas por toda la población- establece un referéndum en cualquier momento del periodo presidencial, si el mandatario así lo quisiera o si el parlamento, con un quorum no muy alto, se lo solicitara. Fue así como la oposición logró en 2004 conseguir los votos para forzar a Chávez a someterse a este mecanismo. Entonces presenciamos, por primera vez en la historia de la humanidad, a un “dictador” sometiéndose al escrutinio de su pueblo, quien lo ratificó en el poder con el 59,1% de las preferencias. En ese momento delegaciones de observadores de Estados Unidos, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos e independientes invitados por el oficialismo y la oposición, validaron el proceso, reconociéndolo como una muestra de madurez democrática. Además, aprovecharon de calificar el sistema eleccionario venezolano (voto electrónico) como uno de los más seguros del mundo, en términos de dejar casi nula la posibilidad de fraude –ya que se realizan auditorías previas, en el momento y posterior a la elección, con presencia de representantes de todos los sectores participantes y observadores internacionales, además de miembros del Consejo Nacional Electoral, que constitucionalmente se articula como un poder del Estado-. Extrañamente son varias de esas mismas instituciones las que hoy se abren a hablar, anticipadamente, de una posibilidad de fraude, cuando el sistema electoral sigue siendo el mismo que anteriormente reconocieron y apoyaron.

Entonces, vale la pena cuestionarnos por qué los medios de comunicación, que debieran ser los mediadores entre una realidad particular, en este caso la venezolana, y el resto de la sociedad, han generado un relato completamente alejado de la realidad y hecho a la medida de quienes, reitero, hoy se disfrazan de demócratas.

Por último, dejar en claro que con lo anterior no quiero decir que la situación en Venezuela sea la panacea. Por supuesto que hay problemas, como en todos los países, pero solo hace un par de semanas acabo de llegar de un viaje de casi tres semanas por Caracas, en donde participé de diversas actividades académicas y pude conocer a revolucionarios, antirrevolucionarios, apáticos y desinteresados. Ahí me di cuenta de la forma en la que se ha construido el proceso revolucionario venezolano, que pasó de 1,5 millones de analfabetos a ser reconocido como un país libre de ese problema, en donde se desarrolla un fuerte plan de intervención al espacio urbano para generar más de un millón de viviendas para la población pobre, donde un país tan pequeño y latinoamericano se ubica en el quinto lugar en matrícula universitaria en el mundo, con más de 20 nuevos planteles estatales, gratuitos y de calidad creados desde 1999 hasta la fecha. Después de dar cuenta de todo eso puedo decir que los logros son visibles, que por más que se quiera vender una imagen caótica y servil a los intereses de las élites que han ido perdiendo su poder frente a los avances del pueblo, en el suelo venezolano, en el día a día, se sabe la realidad y se ven a simple vista los logros de la revolución.

También se ven otras cosas: la corrupción, la inseguridad, las filas para conseguir ciertos productos (principalmente de aseo personal), la inflación, etcétera. Sí, también se ve y sería bochornoso criticar a los medios que solo muestran una parte manipulada de la realidad y responder haciendo lo mismo de vuelta. Hay problemas y también se ven a simple vista. Pese a lo anterior, creo que el conflicto más grande está en la necesidad de repensar y replantear un proceso social y político que ya cumple 17 años y que, pasando a una etapa de madurez, necesita construir un nuevo relato, plantear un nuevo horizonte en donde las bases del proyecto político revolucionario sigan más vivas que nunca, pero se logre volver a reactivar la acción y el compromiso que caracterizó la primera época del proceso. Hoy la revolución, lo que los medios denominan “el chavismo” por toda esa demonización que se generó en torno a la figura de Hugo Chávez, enfrenta un gran desafío: generar un relato político que despierte nuevamente la revolución y perfeccione las malas decisiones que se pueden haber tomado en los últimos años. Pero frente a las elecciones, solo queda terminar con una frase del escritor Eduardo Galeano, quien conoció de cerca la realidad venezolana siendo corresponsal de prensa en este país durante un tiempo:

“Esos y otros muchos invisibles no están dispuestos a regresar a Nadalandia, que es el país donde habitan los nadies. Ellos han conquistado su país, que tan ajeno era… Hoy están en el gobierno y, por más que los medios alteren la realidad, no están dispuestos a irse y así lo demuestran en las urnas”.

jueves, 27 de febrero de 2014

El ‘Caracazo’: cuando los pobres de Venezuela dijeron basta

Hoy pareciera que es una moda hablar de Venezuela, sobretodo cuando desde principios del mes de febrero se vienen realizando diversas manifestaciones donde la oposición se ha propuesto como objetivo sacar del poder al presidente democráticamente elegido, Nicolás Maduro.  Pero el mes de febrero para Venezuela está lleno de historia. Y es que en 1989, en este mismo mes, se produjo uno de los levantamientos más importantes de la historia reciente de este país: el Caracazo. En esa oportunidad, se alzaron en las calles de Caracas las clases empobrecidas por los sucesivos gobiernos de los partidos socialdemócratas y de derecha, que aplicaron una serie de políticas neoliberales privatizadoras, ordenadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). El pueblo cuestionaba que siendo uno de los países más ricos de América Latina, por tener una cantidad impresionante de petróleo, las políticas del gobierno de Carlos Andrés Pérez tendieran a la privatización de las empresas del Estado y la precarización del trabajo.

Las protestas comenzaron un 27 de febrero, con saqueos, barricadas y diversas concentraciones. Los pobres marchaban desde la periferia al centro de Caracas, comenzaban a levantarse, a molestar al poder. Por esto mismo el gobierno decidió reaccionar. Así, el 28 de febrero se produce uno de los hechos más brutales de la historia de esta república caribeña: policías, militares y agentes del gobierno abren fuego contra miles de manifestantes. En el momento, el gobierno reconoce haber ordenado directamente la represión y da cuenta de 300 muertos y más de mil heridos, pero cifras de investigaciones posteriores hablan incluso de más de 3 mil 500 muertos, que empaparon las calles de Caracas de la sangre de los pobres, de los que solo pedían una mejor calidad de vida y justicia social.

En el momento, Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos no condenó la acción del gobierno venezolano, sino que criticó la ola de protestas, llamando a los ciudadanos a la calma y a aceptar las imposiciones del FMI. Ninguna organización como Human Rights Watch o Amnistía Internacional criticó tan abiertamente las protestas, pero tampoco condenaron al gobierno. Los medios de comunicación nacionales e internacionales transmitieron las imágenes posteriores a los saqueos y a la matanza, justificando las acciones represivas dictadas por el gobierno. Todo esto generó las condiciones para que el presidente Carlos Andrés Pérez declarara Estado de Emergencia y aplicara toque de queda en las principales ciudades del país, militarizándolas y ordenando detenciones arbitrarias de centenares de dirigentes sociales. Específicamente en Caracas, el gobierno aplicó el denominado “Plan Ávila”, que consistió en que el ejército se hizo cargo del control total de la ciudad, haciendo uso de armamento de guerra para controlar a los manifestantes. La represión se concentró en los barrios pobres de la capital, mientras que los barrios del este, los de los ricos, fueron cercados para que los pobres no pudieran acceder a ellos. El saldo de fallecidos por el terrorismo de Estado aplicado durante esos días fue de al menos 400 personas, todo esto a vista y paciencia de la comunidad internacional, que solo se limitó a rechazar los hechos de violencia y apoyar al gobierno y las políticas del FMI.

Después de esto, la historia de Venezuela cambiaría por completo. En 1992 un grupo de civiles y militares decide intentar un Golpe de Estado contra los herederos de la represión del Caracazo. Liderados por un joven militar seguidor de las ideas de Simón Bolívar, Hugo Chávez, fracasan, pero el pueblo ya comenzaba a canalizar lo que en el Caracazo había sido una explosión popular temporal, organizándose en diferentes grupos políticos que en febrero de 1999 llevarían a la presidencia al mismo personaje que en 1992 había liderado el intento de golpe que pretendía liberar, por una vía antidemocrática, al pueblo venezolano de la opresión de las políticas neoliberales y de los gobiernos socialdemócratas y de ultra derecha. Durante casi una década el pueblo se organizó para socavar el poder de forma democrática y en 1999 llegar al Palacio Miraflores encarnado en el rostro de Hugo Chávez, quien fue el encargado de liderar lo que hoy es la Revolución Bolivariana.

Como todo proceso social, naturalmente que la Revolución Bolivariana ha tenido vicios y conflictos. Como toda democracia, naturalmente que la venezolana necesita de perfeccionamientos y posee ciertos problemas. Pero las clases oligárquicas no se han quedado tranquilas durante estos años. Así, los mismos que ordenaron las masacres del Caracazo en febrero de 1989, en abril de 2002 orquestaron un golpe de Estado que pretendió sacar del poder a Chávez, pero fue el mismo pueblo el que en las calles salió a defender el gobierno que ellos habían elegido y del que ellos eran parte esencial. Ahora, en febrero de 2014, los mismos que en los años del Caracazo ordenaron a los agentes del Estado asesinar a miles de venezolanos, han convocado a una serie de masivas protestas contra el gobierno del sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro. La prensa internacional, los organismos de Derechos Humanos, la OEA y el gobierno de Estados Unidos ha criticado duramente al gobierno, cuando el 12 de febrero se produjeron 3 muertes en medio de la violencia desatada en las calles de las principales ciudades del país. Y hay que decirlo, estamos en presencia de un claro intento de desestabilización que tiene como objetivo, lograr un golpe de Estado que termine con la Revolución Bolivariana iniciada en ese estallido social de 1989.

Hoy ese mismo este de la ciudad de Caracas, que durante febrero de 1989 era cercado por los agentes del Estado para que los pobres no pudieran llegar donde viven los ricos, se llena de barricadas, son los ricos los que salen a la calle a protestar contra el gobierno. Muchos lo hacen sin ningún objetivo golpista de fondo, es claro que el gobierno de Maduro ha presentado diversos problemas de organización y el manejo de la crisis alimentaria que vive el país desde hace un par de años ha sido deficiente, por eso muchos se encuentran en las calles. Pero otro porcentaje alto de manifestantes lo hace con un sentido de clase: pretenden volver a recuperar el poder que comenzaron a perder desde el Caracazo de 1989 y del que fueron mayormente despojados desde que Hugo Chávez asumió el poder en 1999, por mandato popular.

Teniendo clara la situación anterior, no puedo dejar de decir que hay quienes, en su ceguera ideológica, pretenden decir que en Venezuela no ocurre nada, que todo esta bien y que lo que en los medios se dice es parte de la propaganda imperialista que pretende generar las condiciones para un golpe de Estado. Si bien es clara la posición de algunos medios, notoriamente a favor de un golpe, no podemos obviar que el gobierno que precedió al de Hugo Chávez ha presentado durante todo este tiempo una serie de errores que hoy se están comenzando a visualizar de manera mucho más clara. La burocracia construida desde el aparato estatal se ha profundizado mucho más, dando espacio para la corrupción y el enriquecimiento de lo que podríamos llamar “la boliburguesía”, esas personas que se han enriquecido gracias a ciertas políticas de la revolución bolivariana. Y decir esto no significa el derrumbe del proceso, sino todo lo contrario.

El comprender los problemas y las crisis por las que atraviesa un proceso político que en su generalidad ha sido positivo para la mayoría de los venezolanos, abre la ventana a la posibilidad de solucionar estos conflictos y seguir avanzando, continuar haciéndole frente a los que nunca se quedarán tranquilos al ver que sus riquezas y que su poder ha sido socavado por las masas populares que en algún momento, por allá por febrero de 1989, se alzaron en las calles de Caracas y dijeron basta.

viernes, 2 de agosto de 2013

Los que defienden la constitución y la institucionalidad: la elite aferrada a su proyecto histórico


Desde hace algunos meses comenzamos a ver cómo el debate respecto a la necesidad de una nueva constitución y de una reforma a la actual institucionalidad se comienza a centrar en una serie de argumentos que no llevarán a buenos resultados y que finalmente podrían hacer que se geste un proceso de elaboración de una nueva carta magna nuevamente desde un grupo reducido de personas que no representan ni a la mayoría, ni a la pluralidad existente del país. Ya es conocida por varios la propuesta de la candidata mesiánica de la vieja Nueva Mayoría de elaborar una nueva constitución, pero como ella misma lo ha dicho "desde la institucionalidad", es decir, que un congreso binominal, que goza de las evaluaciones más negativas que podría tener un parlamento en América Latina, redacte un documento que reemplace la actual Constitucion y que luego sea votado por ellos mismos para ser aprobado. Pero en fin, más allá de las ideas que se han propuesto desde las mismas elites para poder frenar el fantasma de una posibilidad de Asamblea Constituyente, mi intención al escribir este texto es cuestionar uno de los principales argumentos que han entregado tanto los detractores de un nuevo proceso constituyente, como los que están a favor, pero creen que se debe hacer "en el marco de la institucionalidad". Esta idea fuerza de defender  el marco legal vigente para que desde ahí se genere una nueva constitución, se basa en el argumento de que Chile es uno de los países que se ha mantenido con mayor estabilidad política y social a lo largo del tiempo. Rematan su argumento con el ejemplo de que nuestro país ha tenido muy pocos procesos constituyentes, cosa que, según ellos, demostraría esa estabilidad.

Ahí es donde comienza mi desacuerdo con esa idea que mueve a muchos y muchas a rechazar de plano la idea de una Asamblea Constituyente, porque pareciera que este argumento es el que tiene más peso al momento de criticar la idea de que el pueblo soberano, desde el colectivo, construya una nueva carta fundamental. Por lo mismo analizaremos éste y no otros como ese que habla de que si se desarrollara un proceso de creación de una nueva constitución mediante un modelo asambleísta, estaríamos como en Cuba, Venezuela o Bolivia. Sobre esta idea, que pareciera un argumento, no debiéramos ni opinar, ya que constituye una falacia que se derrumba por sí sola y no es necesario que la discutamos. La ciudadanía ya no le cree a la idea del "monstruo comunista" ni a esas estrategias de Guerra Fría que acostumbra a utilizar la ultraderecha.

Pero metiéndonos de lleno en la idea que miraremos como la posiblemente más cuerda, que tiene que ver con el pensamiento de que Chile ha mantenido una estabilidad política e institucional producto de los pocos procesos constituyentes que hemos vivido, tengo que decir que el que existan menos constituciones, no es una señal de estabilidad. Es impresionante cómo algunos se jactan de eso, como si fuera algo positivo. Más bien, creo que el que no hayamos vivido tantos procesos de este tipo, como los que han vivido otros países (Colombia, Ecuador o Brasil incluso) es una señal negativa más que positiva. Habla de cómo los proyectos de la elite oligárquica fundadora de "la nación" han permanecido casi intactos a lo largo del tiempo, de cómo el sector más acomodado ha logrado empoderarse completamente reduciendo las posibilidades de cambios reales y también nos muestra cómo la ciudadanía y los movimientos sociales no han sido capaces de lograr incidir realmente en la institucionalidad, limitándose a funcionar desde la marginalidad. De esta forma, podemos observar cómo pareciera que la estabilidad institucional de la que hablan es sólo la que se ha logrado gracias a que un grupo reducido de familias ha gobernado el país económica y políticamente a lo largo de toda la historia del país. Estaríamos entonces, frente a un interés profundo por parte de un sector importante de la elite política -no solo por parte de los que defienden la actual constitución Pinochet-Lagos, sino que también por el lado de los que hablan de una necesidad de cambio pero que esta venga desde la institucionalidad vigente-  por conservar sus privilegios y por perpetuar el proyecto histórico de la minoría que ha gobernado este país.

En fin, más que señales de estabilidad, el tema de las pocas constituciones nos habla de cómo hemos adoptado un proyecto de un grupo reducido que se ha mantenido en el poder, como si fuera el proyecto de todxs lxs que vivimos en este territorio, cosa que es bastante preocupante. Cuando la sociedad empiece a cuestionar a las instituciones que para algunos parecieran ser intocables, cuando no tengamos temor de criticar a un Estado que potencia una sociedad dominada por el mercado, cuando comencemos a pensar en algo diferente a este proyecto impuesto históricamente por unos pocos, podremos decir que es un paso interesante el que hemos dado.

viernes, 15 de octubre de 2010

EEUU se siente amenazado e intenta volver a su estrategia golpista en América Latina

Hay que llamar las cosas por su nombre: lo ocurrido en Ecuador fue un intento de golpe de Estado contra un Gobierno legalmente constituido y que ha sido ratificado popularmente una y otra vez. ¿Quién puede creer en una asonada policial por reivindicaciones salariales? Ya no hay duda de ello: otras fuerzas, otros intereses ocultos actuaron y siguen actuando en la sombra contra la Revolución Ciudadana. Tras bastidores, en primer término, están las cloacas mediáticas de Ecuador, con el abierto apoyo de sus pares en todo el mundo: CNN, por ejemplo, hablaba el 30 de septiembre de un golpe de Estado “constitucional”.” *el 30 se septiembre al que se refiere la cita es el del año 2008, con el intento de golpe de Estado a Evo Morales.
Hugo Chavez Frías (Las Lineas de Chavez)

Misteriosamente todos los presidentes que aparecen en la fotografía, miembros del Alba,
han sufrido en el ultimo tiempo intentos de golpes de Estado coordinados directamente
por Estados Unidos.

“Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos”, decía el grupo musical chileno Los Prisioneros hace ya bastantes años atrás. Esa canción hizo pensar a muchas personas sobre el sistema de dominación en el que estábamos inmersos en ese tiempo, sistema que aun se mantiene en algunos países como Chile, Perú o Colombia. Hace algunos días cuando observaba por televisión lo que ocurría en Ecuador, donde se produjo el alzamiento de una parte de las fuerzas armadas y la policía, pensaba en mi casa: esto claramente se esta convirtiendo en un golpe de Estado.

Los pasos a seguir estaban tan bien coordinados, que se me ocurrió que abajo de la franja de transmisión de CNN saldría “cualquier parecido con los demás golpes de Estado o intentos de golpe ocurridos en el ultimo tiempo es mera coincidencia”.

El presidente democrático Rafael Correa, recién operado de una de sus piernas, acudió al lugar del alzamiento, lo que constituyó un acto de valentía que recalqué en todos los lugares donde pude, pero también constituyó la demostración de que esto no era un simple alzamiento por reivindicaciones de la policía y de los militares, era un claro intento de tomarse el poder por la vía armada y militarizada, una clara ofensiva en contra de la decisión del pueblo ecuatoriano que ha respaldado a su presidente en variadas oportunidades. La ultraderecha latinoamericana, con el apoyo de Estados Unidos, nuevamente intentaba dar un golpe a los gobiernos que no se subordinan a los intereses del gran empresariado y las multinacionales.

El análisis es bastante rápido y corto: Estados Unidos ha sacado a relucir los mismos métodos que implementaron en el pasado contra cualquier país que no quisiera obedecerles, los golpes de Estado. Desde Washington deben tener bastante claro que la ultraderecha no llegará al poder por la vía electoral en ninguno de estos países en los que se han producido este tipo de hechos últimamente.

Lo que creen los que manipulan estas acciones golpistas desde Estados Unidos es que no nos daremos cuenta que están ocupando la misma estrategia en todos los países en donde han intentado tomarse el poder en esta primera década del siglo XXI. La estrategia es clara: utilizar a un actor de la sociedad para tomarse el poder, sin lideres principales, como si se tratara de una mera rebelión temporal, de esta forma se produce el rapto de los presidentes (ejemplo: Honduras 2009, Bolivia 2008, Venezuela 2003) quedando el Poder Ejecutivo sin su presidente y se procede a nombrar a un “presidente de facto”, civil que misteriosamente siempre termina teniendo algún nexo con Estados Unidos.

Lo que esta ocurriendo con estos sucesivos intentos de golpe de Estado en Venezuela, Ecuador, Bolivia, entre otros, es solamente el interes desesperado de Estados Unidos de continuar con su politica de que Latinoamerica sea el “pueblo al sur de Estados Unidos”. Obviamente no les conviene el éxito de organizaciones como la Unasur o el Alba, los que son de la expresion de la maxima integracion latinoamericana y la verdadera independencia de nuestros pueblos del yugo que impuso Estados Unidos en las dictaduras de los '70 y '80 a traves de todo el continente.

Lo que ocurrió en Honduras el año pasado es un hecho triste, la estrategia de Estados Unidos dio resultado, pero en Venezuela, Bolivia y Ecuador no lo han logrado solo gracias a la rápida acción del pueblo. La demostración de un pueblo educado y dispuesto a defender su propia decisión ha quedado de manifiesto en la resistencia de estos pueblos a los intentos golpistas emprendidos por Estados Unidos. Ahora solo nos queda permanecer atentos, ya que las garras de los poderosos no se detendrán en nuestra Latinoamérica para seguir atentando contra la libre decisión de sus pueblos de independizarse de una vez por todas y de autogobernarse.

Isaac Gajardo ©

jueves, 29 de julio de 2010

Uribe divide al hemisferio





Raúl Sohr
Sociólogo, Analista internacional y Columnista de La Nación

La guerra interna que vive Colombia, desde hace décadas, ya no es sólo un asunto doméstico. En forma creciente, la lucha entre el gobierno y los insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se ha proyectado a la región. Con los países vecinos, Venezuela, Ecuador y Brasil, como los principales afectados.

El Presidente colombiano, Álvaro Uribe, reivindicó el principio de la soberanía nacional para instalar bases estadounidenses en su territorio. En su opinión, cada país es dueño de firmar acuerdos militares con quien le parezca conveniente. Esta visión no es compartida por dos de sus vecinos: Venezuela y Ecuador. El Presidente venezolano, Hugo Chávez, ha declarado que la decisión de Bogotá equivale a una "cabecera de playa de la estrategia de contención yanqui en la América del Sur y, por supuesto, su base de operaciones. De hecho, estas nuevas bases militares constituyen un peligro real y concreto contra la soberanía y la estabilidad de la región sudamericana. Son puntas de lanza del nuevo coloniaje". Por su parte, Rafael Correa, el Presidente ecuatoriano, que el 17 de julio cerró definitivamente la base militar de Manta, desde la que operaban fuerzas estadounidenses, no aprueba que las mismas misiones que vedó en su territorio se desplacen al otro lado de su frontera norte. Correa cree que Washington jugó un papel clave en el ataque contra su país que culminó con la muerte de "Raúl Reyes", el encargado de las relaciones internacionales de las FARC. En marzo de 2008, aviones y comandos colombianos penetraron a Ecuador para atacar un campamento clandestino de los guerrilleros. En la ocasión, Uribe ignoró la soberanía ecuatoriana y reivindicó el derecho a las acciones bélicas preventivas que había puesto en boga el Presidente George W. Bush. El hecho abrió una aguda polémica, ya que muchos gobiernos temieron un retorno a los tiempos en que primaba la seguridad nacional por sobre toda otra consideración. En aras de la lucha contra los enemigos del Estado fueron ignoradas fronteras y se practicaron asesinatos y secuestros de insurgentes así como de disidentes. Incluso se realizaron atentados en Washington como el que costó la vida al chileno Orlando Letelier.

El debate sobre las proyectadas bases se debe en parte a la total opacidad del gobierno de Uribe para explicar cuál será su función. Según algunas versiones, se garantiza la autonomía estadounidense en "operaciones que trasciendan las fronteras colombianas". El Pentágono tendrá un acceso exclusivo a esas instalaciones para actuaciones de inteligencia sobre los países vecinos. Por su parte, el general Freddy Padilla de León, que lleva las negociaciones con Estados Unidos por cuenta de Colombia, afirmó que se trata de un acuerdo de diez años y que las cinco instalaciones que incluyen bases navales y aéreas serán empleadas sólo para la lucha antinarcóticos. Según el oficial, las instalaciones militares son colombianas y los estadounidenses podrán tener acceso a ellas en dicha condición.

Las tardías explicaciones no han disipado la desconfianza ante un régimen que ha llevado adelante una guerra sucia de proporciones mayores. Por cada insurgente muerto, los uniformados colombianos reciben estímulos monetarios. Tan generalizado es el exterminio de inocentes que en la jerga castrense se los llama los "falsos positivos". Se estima que más de 1.500 personas han sido asesinadas por agentes del Estado por esta vía.

Una pregunta que surge es ¿cuál ha sido la eficacia del Plan Colombia que desde 2000 ha transferido más de siete mil millones de dólares para la lucha contra el narcotráfico, las FARC y otras organizaciones irregulares?

Si luego de la formidable inyección de recursos, que ha permitido casi doblar el tamaño de las fuerzas armadas, Uribe, que gobierna desde 2002, aún requiere de la presencia física de tropas norteamericanas es porque todavía no ejerce pleno control sobre el país. Es una paradoja invitar a fuerzas foráneas invocando el principio de la soberanía nacional. Abrir las puertas para la instalación de bases militares extranjeras que se proyectan más allá de las fronteras, como ocurre con las tareas de inteligencia, es un tema de legítima preocupación para los países de la región. También es importante escuchar la voz de Washington en esta materia. Es la inercia de las políticas de Bush aplicadas en forma burocrática por el Pentágono o es una nueva iniciativa de presencia militar. Como ocurre con las personas, la soberanía nacional termina cuando se afecta a la soberanía de terceros. Si otros países se sienten amenazados por la decisión de Uribe, el tema ha dejado de ser un asunto que compete sólo al gobierno colombiano. Las autoridades en Bogotá y Washington deben poner en la balanza los beneficios de las proyectadas bases frente a un clima de suspicacia. Después de todo, Estados Unidos no ha firmado un tratado de libre comercio con Colombia por los abusos a los derechos humanos. Con la llegada a la Casa Blanca del Presidente Barack Obama, la integración hemisférica podría tomar el prometido cauce del poder inteligente (smart) antes que la tradicional proyección del poder duro.


Las botas al revés Como se observa en la foto, esta víctima tiene las botas puestas al revés. Para los investigadores era claro que nadie camina con botas al revés y mucho menos va a combate así. Botas Nuevas Los seis cuerpos tienen otro denominador común: usaban botas pantaneras completamente nuevas. La suelas no tienen tierra a pesar de que se supone que el combate se presentó sobre un terreno arenoso. Claramente un "Falso positivo".

sábado, 24 de julio de 2010

Preocupación en la Cancillería por conflicto Colombia-Venezuela

Después de que este jueves 22 de julio, Venezuela anunciara la ruptura de relaciones diplomáticas con Colombia ningún país del continente puede quedarse tranquilo, menos cuando Santos, el presidente electo de Colombia que asume en agosto, visitará varios países del continente y en este ambiente de gira se espera que varias naciones podrían dar su apoyo al gobierno colombiano en su conflicto con Venezuela. Santos visita Chile este domingo y en la cancillería existe especial preocupación por la postura que evidenciaría el gobierno de Chile en torno al conflicto colombo-venezolano.


Después de la exposición del embajador de Colombia en la OEA, donde éste aseguro que las Farc no solo tienen nexos con Venezuela sino que hay por lo menos otros siete países involucrados y ellos tienen "nombres concretos, cuentas bancarias, entre otras cosas que involucran a una serie de personas con el terrorismo (farquista)", en Chile no quedamos tranquilitos esperando, pues el Ministerio del Interior, liderado por nuestro queridisimo ministro HinzPotter Ravotril, y la Cancilleria han comenzado a trabajar para saber si Chile es uno de los países "involucrados" en el asunto farquista no solamente porque lo haya dicho el corrupto embajador de Colombia en la OEA sino porque es un tema que ya han advertido desde la tribuna de nuestro querido diario El Mercurio militares retirados (la mayoría relacionados con la dictadura), ex ministros e incluso el mismísimo vocero de la ultraderecha fascistoide chilena, Hermógenes Perez de Arce.

Mientras la investigación está en curso y a la Cancillería chilena llegarían los power point, vídeos de youtube, fotos photoshopeadas y mapas de google maps que presentó el gobierno colombiano con completa seriedad como pruebas concretas de la internacionalización del farquismo, en Chile surge otro problema al que no se le da tanta importancia en la opinión publica, pero que para la Cancillería tiene cierto grado de importancia ya que compromete el futuro de las relaciones diplomáticas entre Chile y otros países de la región ligados a Venezuela, hablo de la visita de Santos este domingo a Chile.

"No hay que pisarle los cayos a Ecuador", dijo un analista internacional en ADN Radio Chile este viernes y es una verdad. Santos llega este domingo a Chile y en la cancillería chilena han demostrado preocupación ya que acciones que evidencien un apoyo del gobierno chileno a Colombia dentro de su conflicto con Venezuela podrían ser tomadas por países aliados de Venezuela como una accion "desubicada" y un ataque netamente ideológico hacia el gobierno de Chavez, como ya se ha visto en oportunidades anteriores de parte del gobierno Chileno. A nuestra cancillería le preocupa principalmente el tema de las relaciones con Ecuador, un aliado a muerte de Venezuela con el que si Chile demuestra su apoyo al gobierno colombiano, se podrían ver afectadas relaciones diplomáticas que son claves para resolver el conflicto marítimo que hoy existe entre Chile y Perú.

De esta forma, las buenas relaciones diplomáticas entre Chile y una cantidad de países de la región quedarán supeditadas a acciones de apoyo a Colombia que podría mostrar el gobierno chileno durante la visita de Santos a Chile. De esto dependen nuestras buenas relaciones con Ecuador, aliado de Venezuela y carta clave para resolver el problema marítimo Chile-Perú que hoy se encuentra en la Haya. Pero negar un apoyo al gobierno colombiano para poder seguir teniendo buenas relaciones con otros países no es tan fácil ya que el gobierno de Piñera tendría casi el "deber", por temas ideológicos, de apoyar a Colombia en este conflicto, de esta forma se cumpliría la profecía que anunciamos hace algún tiempo en Esopino sobre la formación de un nuevo bloque de derecha en la región, integrado principalmente por Honduras, Panamá, Colombia, Perú y Chile.

Ahora solo nos queda estar pendientes a las acciones que podrían demostrar un apoyo del gobierno chileno al gobierno de Colombia. Los analistas hablan de "fijarse cómo lo reciben, dónde lo reciben, quienes lo reciben, los lugares a donde lo llevan, qué dice el presiente, entre otras cosas" porque a veces "en los conflictos diplomáticos son mas importantes acciones que demuestren apoyo y cercanía, para definir posturas de un país". Todas estas cosas podrían demostrar un espaldarazo al gobierno colombiano o bien, un interés de mantener neutralidad en el tema para conservar buenas relaciones con otros países de la región.

Isaac Gajardo©

martes, 20 de julio de 2010

Así con los senadores metiches

Nada nuevo después de haber escuchado el pronunciamiento de la Internacional Socialista (los socialdemócratas) es saber lo que nos trae la paloma mensajera el día de hoy con respecto a la relación Chile-Venezuela. Tampoco impresiona la metida de pata de los senadores chilenos que ya se creen dioses en materia de fiscalización internacional, tanto así que se atribuyen la responsabilidad de declarar si las elecciones en Venezuela son validas o no, tanto así que se tribuyen la responsabilidad de condenar la decisión del parlamento español al aprobar el aborto, tratando a los parlamentarios españoles y al gobierno español de asesinos.

De esta misma forma, después de tildar al gobierno y al parlamento español de asesinos, acción que se enmarca dentro de la violación a varios tratados internacionales que dicen que en ningún caso un poder de un Estado puede inmiscuirse en los asuntos de otro poder de otro Estado, en el mismo marco de egocentrismo y arrogancia, los senadores metiches Patricio Walker, Andres Allamand, Fulvio Rossi, Ignacio Walker y Andres Zaldivar, todos unidos (yaa?) piden "adoptar una actitud mas vigilante con el cumplimiento de las normas básicas por parte del Gobierno de Venezolano que aseguren la integridad y la transparencia el próximo proceso electoral" que se realizara en septiembre este país, así se AUTO DESIGNAN como observadores en el proceso electoral venezolano. La medida es aprobada por 15 senadores y rechazada por tres, contando con la abstención de un senador.

Lo que parece que no saben estos senadores es que existe algo llamado "soberanía" y en la misma Carta Democrática de la OEA queda estipulado que los veedores u observadores dentro de los procesos eleccionaros deben ser personas que conserven cierta imparcialidad y objetividad, condición que en el caso de nuestros dioses senadores, después de esa declaración queda claramente desestimada. Ademas, la OEA establece dentro de los procedimientos para poder ser acreditado como observador dentro de un proceso eleccionario el haber sido INVITADO por los debidos organismos, lo que en este caso no ocurrió ya que, en su posición de dioses y jueces de lo que ocurre en otros países, estos 15 senadores se auto designaron como observadores.

Luego viene la reacción esperada por cualquier Estado cuando un poder de otro Estado se inmiscuye en asuntos que le competen solamente a uno de sus poderes, en este caso debemos entender que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela es un poder más del estado, así es, en Venezuela existe el Poder Electoral por lo tanto lo que hicieron estos parlamentarios no fue cualquier cosa, se metieron con un poder del Estado venezolano, organismo que rechazó esta actitud ya que "el acompañamiento internacional electoral y la observación nacional electoral son una potestad del Poder Electoral,  inherente al  ejercicio de la soberanía del Estado venezolano. Por tanto, ningún Poder, Comisión, Parlamento o actor político extranjero puede inmiscuirse sin que ello constituya una amenaza a nuestra soberanía... Por las posiciones políticas contenidas en el acuerdo del Senado de la República de Chile, se inhabilita a esos parlamentarios para participar de forma imparcial, transparente y objetiva como acompañantes internacionales electorales en este evento." En el mismo comunicado, el CNE aclara que continuaran con las invitaciones a organizaciones que verdaderamente sean imparciales y que no amenacen la soberanía del país.

Finalmente, en estos últimos días la prensa desinformadora ha hecho creer a toda la ciudadanía que el que quiere va a un país a observar sus elecciones y se puede atribuir el poder de declararlas dentro del marco de la ley o no, en el caso de estos senadores chilenos demostrando un claro interés de boicotear y declarar, de ante mano, ilegal un proceso eleccionario que aun no se realiza. Déjenme desmentirlos desde este humilde cuchitril, si en Chile vinieran a hacer eso, a nuestros protectores del sistema binominal les cargaría, los horrorizaría. No nos dejemos engañar por estos personajes que sirven a los intereses del papito que los vigila desde el norte*.

Senadores metiches
Allamand Z., Andrés; Allende B., Isabel; Bianchi C., Carlos; Cantero O., Carlos; Chahuán C., Francisco; Kuschel S., Carlos Ignacio; Larraín F., Hernán; Longueira M., Pablo; Novoa V., Jovino; Pérez S., Lily; Prokurica P., Baldo; Sabag C., Hosaín; Walker P., Ignacio; Walker P., Patricio; Zaldívar L., Andrés 

Senadores avispados
Gómez U., José Antonio (abstencion); Navarro B., Alejandro (en contra)Tuma Z., Eugenio (en contra)Quintana L., Jaime (en contra)

Isaac Gajardo©
*profecia que pronto analizaremos con mas detalle en Esopino

viernes, 28 de mayo de 2010

Elecciones en Colombia: Sin Uribe


Colombia resulta ser uno de los puntos claves al hablar de polarización política en América Latina, ya que posee una fuerte influencia de EEUU que lo perjudica tanto en su política interna como externa, todas estas intervenciones han tendido a acrecentarse durante el gobierno de Álvaro Uribe, quien ya cumple 8 años en el poder con dos periodos presidenciales a cuestas y aunque quiso intentar volver a candidatearse por tercera vez a la presidencia de este país, hace unos meses atrás, el Tribunal Constitucional le negó la posibilidad.

Este fin de semana Colombia vivirá un proceso clave dentro de su política, se trata de las elecciones presidenciales, aunque todo hace presagiar que no serán tan claves ya que se espera sin duda una inminente segunda vuelta producto de la gran cantidad de candidatos que se postulan a la presidencia.

Se habla del fenómeno del Uribismo al igual que el fenómeno chileno Bachelet-Frei en las pasadas elecciones presidenciales que costó la derrota de la Concertación, este fenómeno consiste en que a pesar de todos los esfuerzos, Uribe no ha logrado traspasar su popularidad al candidato de su coalición, Juan Manuel Santos, uno de los principales actores dentro de escándalos como la violación de fronteras de parte de Colombia a Ecuador, lo que estuvo a punto de alcanzar acciones de guerra, o la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia.

El pueblo colombiano le ha mostrado al gobierno su preocupación por las relaciones internacionales con países como Ecuador o Venezuela, pero este solo ha sabido responder con más ataques dirigidos hacia las fronteras con estos países o ataques verbales a los mandatarios Correa y Chávez.

Sin duda otro tema en el que gira esta campaña presidencial en Colombia habla del narcotráfico, la violencia y el potenciamiento de los grupos paramilitares, problemas graves que en el gobierno de Uribe en vez de disminuir han aumentado, incluso se acusa a Uribe de proteger a grandes narcotraficantes y cúpulas de paramilitares en su interés descabellado por destruir a las Farc.

El narcotráfico ha sido amparado y avalado por el gobierno colombiano al poner precio a las cabezas de destacados dirigentes de las Farc, de esta forma, se ha propiciado la creación de grupos paramilitares, la mayoría salidos del narcotráfico, que se han dedicado a perseguir a los guerrilleros de las Farc y al mismo tiempo ejercer el narcotráfico, así se acusa a gobierno de Uribe de haber potenciado la violencia civil interna y de proteger a los grandes círculos del narcotráfico colombiano.

Por otro lado, las Farc han llamado a los colombianos a no votar en estas elecciones presidenciales ya que argumentan que la totalidad de los candidatos continúa promoviendo la violencia, declarando además que el pueblo colombiano tiene que estar conciente que a la mayoría de la clase política le conviene seguir validando el sistema de violencia y terror que ha promovido el gobierno de Uribe. La información concreta es que todos los candidatos a la presidencia proponen aumentar o mantener el gasto militar y todos se reconocen a favor o por lo menos justifican cierta intervención de parte de EEUU dentro del país.

Este fin de semana se vienen las elecciones en Colombia, y en vísperas de este proceso el gobierno volverá a utilizar un aparato represivo exagerado argumentando que todo lo hace para asegurar la paz, la seguridad de la población y la transparencia del proceso eleccionario.

En Esopino continuaremos con el seguimiento a todo este proceso.

Isaac Gajardo ©

miércoles, 27 de enero de 2010

Hugo Chávez y la libertad de prensa en Venezuela: frases que son mentira

[caption id="attachment_314" align="aligncenter" width="300" caption="FOTO: Incidentes que se han registrado durante la semana en Mérida, al oeste de Caracas, por el cese de las transmiciones de RCTV."][/caption]

“Los periodistas servimos a la verdad y nos debemos a nuestros pueblos. Los dueños de los grandes medios, en cambio, se sirven de nuestro trabajo para incrementar sus fortunas, y su lealtad está comprometida con los enemigos de siempre de la libertad y de la verdad en nuestra patria latinoamericana.”
Manuel Cabieses DonosoDirector de “Punto Final”

En el marco de hacer un análisis a los gobiernos de línea progresista (que fea y neoliberal palabra) o más bien de izquierda que existen en este momento en América Latina me he encontrado en variadas oportunidades con artículos contra el gobierno de la querida y hermana República de Venezuela, acusándolo de censurador y antidemocrático. Hoy he querido escribir de esto, porque le tengo mucho cariño a Venezuela, ya que tengo una unión especial con mi familia allá, que trabaja en el ambiente periodístico y político y saben de cerca la realidad que se vive con esta supuesta censura.

Para poder hacer un buen análisis de lo que está ocurriendo con los medios de comunicación en Venezuela comenzare analizando frases que han dicho en diferentes medios de comunicación chilenos, en donde todos condenan la supuesta censura que existiría en Venezuela, sumándose a la campaña iniciada por los empresarios de las comunicaciones de Latinoamérica contra el gobierno de Chávez. Inspirare mi análisis básicamente en las declaraciones sin fundamento que realiza un reciente comunicado del Colegio de Periodistas de Chile, gremio que debería representar la realidad de los periodistas del país.

“Silenciamiento de Medios de Comunicación”

Esta frase la hemos escuchado mucho, no tan solo en medios de comunicación chilenos, sino que también en medios internacionales que se dedican a transformar la información. También en el comunicado del Colegio de Periodistas se hace alusión al “silenciamiento de medios, como el reciente cierre de 34 radios y dos televisoras regionales”. Al leer estas declaraciones me imagino que el Colegio de Periodistas se está informando exclusivamente por medios como Mega, Chilevision, El Mercurio, o tal vez radio Agricultura y no son capaces de consultar a otras fuentes verdaderamente creíbles, porque en estas declaraciones se manifiesta una profunda ignorancia con respecto a la realidad de “dictadura mediática empresarial” que se vive en Venezuela.

Para informarles un poco más sobre la verdad del cierre de estas 34 emisoras, que se ha denominado mentirosamente “silenciamiento de medios de comunicación”, les comentare que el gobierno decidió retirar las licencias esas emisoras porque la ley no permite que las concesiones radioeléctricas sean heredadas vendidas o traspasadas y las emisoras que no cumplían con esto fueron las “afectadas”. Definitivamente en Venezuela existe aún una escondida monarquía comunicacional que hace que los dueños de los diferentes diales se transformen en verdaderos reyes de los aires y eso no permite el desarrollo de medios verdaderamente ciudadanos, ya que toda la señal está ocupada por este tipo de personas que van cediendo sus respectivas señales a sus hijos, nietos, etc. creando una verdadera monarquía mediática, monarquía que también se establece en la manipulación de la información que se entrega a través de estas emisoras. Lo que se ha hecho en el último tiempo solamente es aumentar la fiscalización gubernamental, descubriendo estas irregularidades y procediendo al cumplimiento de la ley, nada más que eso.

Aprovechar la oportunidad de que me dio el impulso de escribir sobre este tema para poder aclararle a algunas personas mal intencionadas que lo que se hace cuando se descubren irregularidades en la administración de las emisoras es proceder a la cancelación de la licencia de la radio, no hay expropiación de terrenos ni nada parecido, incluso, ni las estructuras físicas de las radios son tocadas. En otras palabras, aquí no estamos hablando de estatización de estos medios.

“La Ley de Delitos Mediáticos, que pretende censurar el periodismo”

Muchos medios de comunicación en este último tiempo se han referido también a una presunta “Ley de Delitos Mediáticos”, la que verdaderamente que no existe. A lo único que pudiéramos hacer referencia cuando hablamos sobre este tema es a una propuesta realizada hace algún tiempo por la Fiscal General de la República de Venezuela a la asamblea Nacional, la que a título personal, manifestó su preocupación por el control que está ejerciendo el empresariado sobre los medios de comunicación. El proyecto de la fiscal fue rechazado en su mayoría por personas que están a favor del gobierno de Chávez, por lo mismo, para no dar a la oposición la oportunidad de plantear que el gobierno esta censurando a los medios.

A informarse por medios no convencionales

Para terminar esta publicación y no seguir extendiéndome, solo me gustaría hacer la invitación a todas las personas a no quedarse con lo que dicen los grandes medios de comunicación, que pretenden imponer una mentalidad sumisa en la población para así poder controlar sus decisiones y reacciones. Debemos ser capaces de informarnos a través de los medios que se clasifican como no convencionales o lo que yo diría, medios de los no empresarios, medios de los ciudadanos.

Isaac Gajardo©

*dudas, criticas, contactos o lo que quieran decir lo pueden hacer en www.twitter.com/esopino