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jueves, 27 de febrero de 2014

El ‘Caracazo’: cuando los pobres de Venezuela dijeron basta

Hoy pareciera que es una moda hablar de Venezuela, sobretodo cuando desde principios del mes de febrero se vienen realizando diversas manifestaciones donde la oposición se ha propuesto como objetivo sacar del poder al presidente democráticamente elegido, Nicolás Maduro.  Pero el mes de febrero para Venezuela está lleno de historia. Y es que en 1989, en este mismo mes, se produjo uno de los levantamientos más importantes de la historia reciente de este país: el Caracazo. En esa oportunidad, se alzaron en las calles de Caracas las clases empobrecidas por los sucesivos gobiernos de los partidos socialdemócratas y de derecha, que aplicaron una serie de políticas neoliberales privatizadoras, ordenadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). El pueblo cuestionaba que siendo uno de los países más ricos de América Latina, por tener una cantidad impresionante de petróleo, las políticas del gobierno de Carlos Andrés Pérez tendieran a la privatización de las empresas del Estado y la precarización del trabajo.

Las protestas comenzaron un 27 de febrero, con saqueos, barricadas y diversas concentraciones. Los pobres marchaban desde la periferia al centro de Caracas, comenzaban a levantarse, a molestar al poder. Por esto mismo el gobierno decidió reaccionar. Así, el 28 de febrero se produce uno de los hechos más brutales de la historia de esta república caribeña: policías, militares y agentes del gobierno abren fuego contra miles de manifestantes. En el momento, el gobierno reconoce haber ordenado directamente la represión y da cuenta de 300 muertos y más de mil heridos, pero cifras de investigaciones posteriores hablan incluso de más de 3 mil 500 muertos, que empaparon las calles de Caracas de la sangre de los pobres, de los que solo pedían una mejor calidad de vida y justicia social.

En el momento, Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos no condenó la acción del gobierno venezolano, sino que criticó la ola de protestas, llamando a los ciudadanos a la calma y a aceptar las imposiciones del FMI. Ninguna organización como Human Rights Watch o Amnistía Internacional criticó tan abiertamente las protestas, pero tampoco condenaron al gobierno. Los medios de comunicación nacionales e internacionales transmitieron las imágenes posteriores a los saqueos y a la matanza, justificando las acciones represivas dictadas por el gobierno. Todo esto generó las condiciones para que el presidente Carlos Andrés Pérez declarara Estado de Emergencia y aplicara toque de queda en las principales ciudades del país, militarizándolas y ordenando detenciones arbitrarias de centenares de dirigentes sociales. Específicamente en Caracas, el gobierno aplicó el denominado “Plan Ávila”, que consistió en que el ejército se hizo cargo del control total de la ciudad, haciendo uso de armamento de guerra para controlar a los manifestantes. La represión se concentró en los barrios pobres de la capital, mientras que los barrios del este, los de los ricos, fueron cercados para que los pobres no pudieran acceder a ellos. El saldo de fallecidos por el terrorismo de Estado aplicado durante esos días fue de al menos 400 personas, todo esto a vista y paciencia de la comunidad internacional, que solo se limitó a rechazar los hechos de violencia y apoyar al gobierno y las políticas del FMI.

Después de esto, la historia de Venezuela cambiaría por completo. En 1992 un grupo de civiles y militares decide intentar un Golpe de Estado contra los herederos de la represión del Caracazo. Liderados por un joven militar seguidor de las ideas de Simón Bolívar, Hugo Chávez, fracasan, pero el pueblo ya comenzaba a canalizar lo que en el Caracazo había sido una explosión popular temporal, organizándose en diferentes grupos políticos que en febrero de 1999 llevarían a la presidencia al mismo personaje que en 1992 había liderado el intento de golpe que pretendía liberar, por una vía antidemocrática, al pueblo venezolano de la opresión de las políticas neoliberales y de los gobiernos socialdemócratas y de ultra derecha. Durante casi una década el pueblo se organizó para socavar el poder de forma democrática y en 1999 llegar al Palacio Miraflores encarnado en el rostro de Hugo Chávez, quien fue el encargado de liderar lo que hoy es la Revolución Bolivariana.

Como todo proceso social, naturalmente que la Revolución Bolivariana ha tenido vicios y conflictos. Como toda democracia, naturalmente que la venezolana necesita de perfeccionamientos y posee ciertos problemas. Pero las clases oligárquicas no se han quedado tranquilas durante estos años. Así, los mismos que ordenaron las masacres del Caracazo en febrero de 1989, en abril de 2002 orquestaron un golpe de Estado que pretendió sacar del poder a Chávez, pero fue el mismo pueblo el que en las calles salió a defender el gobierno que ellos habían elegido y del que ellos eran parte esencial. Ahora, en febrero de 2014, los mismos que en los años del Caracazo ordenaron a los agentes del Estado asesinar a miles de venezolanos, han convocado a una serie de masivas protestas contra el gobierno del sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro. La prensa internacional, los organismos de Derechos Humanos, la OEA y el gobierno de Estados Unidos ha criticado duramente al gobierno, cuando el 12 de febrero se produjeron 3 muertes en medio de la violencia desatada en las calles de las principales ciudades del país. Y hay que decirlo, estamos en presencia de un claro intento de desestabilización que tiene como objetivo, lograr un golpe de Estado que termine con la Revolución Bolivariana iniciada en ese estallido social de 1989.

Hoy ese mismo este de la ciudad de Caracas, que durante febrero de 1989 era cercado por los agentes del Estado para que los pobres no pudieran llegar donde viven los ricos, se llena de barricadas, son los ricos los que salen a la calle a protestar contra el gobierno. Muchos lo hacen sin ningún objetivo golpista de fondo, es claro que el gobierno de Maduro ha presentado diversos problemas de organización y el manejo de la crisis alimentaria que vive el país desde hace un par de años ha sido deficiente, por eso muchos se encuentran en las calles. Pero otro porcentaje alto de manifestantes lo hace con un sentido de clase: pretenden volver a recuperar el poder que comenzaron a perder desde el Caracazo de 1989 y del que fueron mayormente despojados desde que Hugo Chávez asumió el poder en 1999, por mandato popular.

Teniendo clara la situación anterior, no puedo dejar de decir que hay quienes, en su ceguera ideológica, pretenden decir que en Venezuela no ocurre nada, que todo esta bien y que lo que en los medios se dice es parte de la propaganda imperialista que pretende generar las condiciones para un golpe de Estado. Si bien es clara la posición de algunos medios, notoriamente a favor de un golpe, no podemos obviar que el gobierno que precedió al de Hugo Chávez ha presentado durante todo este tiempo una serie de errores que hoy se están comenzando a visualizar de manera mucho más clara. La burocracia construida desde el aparato estatal se ha profundizado mucho más, dando espacio para la corrupción y el enriquecimiento de lo que podríamos llamar “la boliburguesía”, esas personas que se han enriquecido gracias a ciertas políticas de la revolución bolivariana. Y decir esto no significa el derrumbe del proceso, sino todo lo contrario.

El comprender los problemas y las crisis por las que atraviesa un proceso político que en su generalidad ha sido positivo para la mayoría de los venezolanos, abre la ventana a la posibilidad de solucionar estos conflictos y seguir avanzando, continuar haciéndole frente a los que nunca se quedarán tranquilos al ver que sus riquezas y que su poder ha sido socavado por las masas populares que en algún momento, por allá por febrero de 1989, se alzaron en las calles de Caracas y dijeron basta.

jueves, 29 de abril de 2010

Combate a la delincuencia: Mano dura v/s una mejor educación

Hace algún tiempo atrás, en mi publicación "La Concertación y la derecha contra la educación pública", escribí sobre interesante texto que leí de Bernardo Kliksberg que hablaba de educación. Lo que mas me llamó la atención fue cuando hacia referencia a las cifras de delincuencia en comparación con las cifras de deserción educacional y en esta oportunidad que querido escribir un análisis sobre esas cifras, planteándome primeramente ¿qué se necesita para disminuir la delincuencia juvenil? ¿mano dura o mejor educación?

Las cifras concretas nos dicen que en diciembre de 2009 una investigación del Centro de Estudios Educacionales de la universidad de Utah en Estados Unidos arrojó importantes conclusiones que pueden ser muy útiles para América Latina. El estudio muestra que, de cada 10 hombres que no terminaron la enseñanza secundaria, uno está actualmente en la cárcel. Mientras que entre los que finalizaron la secundaria es uno de cada 35, esto quiere decir que según el estudio, los jóvenes que no terminan la secundaria tienen una posibilidad 400% mayor de caer en la delincuencia.

De este estudio sacamos una clara conclusión que es irrebatible: se debe mejorar la educación. Pero ¿qué hace el gobierno chileno?, ¿privilegia la educación por sobre el "combate" a la delincuencia juvenil?, ¿mira a la educación como una forma de frenar la delincuencia juvenil?. Y en esta serie de preguntas me aplío un poco mas ¿que hacen los gobiernos de latinoamérica para combatir la delincuencia juvenil?.

A las preguntas planteadas, como siempre me auto respondo:
En este ultimo tiempo ha aumentado la demanda por seguridad en nuestro país y también en toda América Latina, es por esto que la gran mayoría de los gobiernos, por no decir todos, han caído en una jugada completamente demagógica y dañina para las libertades de las personas y en especial, de los jóvenes, que muchas veces caen en la delincuencia solo por el ambiente en el que viven y como ya lo vimos con cifras concretas, por la falta de educación. La jugada de la que hablo es "la mano dura". Estos gobiernos han iniciado una oleada de medidas que pretenden hacer sentir a la gente mas segura dentro de su misma inseguridad, ya que ninguna de sus medidas logra solucionar el problema.

Han reducido la edad en que se puede encarcelar a niños que cometen algún delito, han dado mas facultades a la policía, han suprimido derechos y garantías, han culpado a los jueces por las reincidencias, entre muchas otras cosas, pero ¿alguien ha hablado de educación?. Definitivamente tenemos que ser capaces de reconocer que en los países donde se aplicó la famosa "mano dura", la delincuencia aumento en lugar de bajar, ya que es obvio, no ataca sus causas, sino que mas bien las agrava, lo único que hace la mano dura es aumentar la brecha social y educacional.

Es por eso que hablo tanto de una educación con igualdad. Porque mientras no tengamos una educación igualitaria y nos sigamos preocupando de permitir que un grupo de personas restrinja nuestras propias libertades, nunca lograremos reducir los indices de delincuencia juvenil.

Isaac Gajardo ©

sábado, 6 de febrero de 2010

Cambiando la Educación desde un escritorio

 
Hace mucho tiempo que tenia pendiente escribir sobre este tema, ya nos acercamos a marzo y tenemos que estar dispuestos a escuchar a los que durante años han salido a hablar sobre el manejo de la educación publica: los “expertos” en educación, los que hablan de cómo reformar la educación “desde su escritorio”, tal y como administran sus empresas. Economistas, empresarios, oficinistas……… hablando de educación.

 

El  2006, los estudiantes secundarios logramos imponer el tema de la educación en la agenda publica y en la discusión en todos los sectores de la sociedad, junto a esa discusión proliferaron nuevamente, estas instituciones y personas que hablan de educación, pero desde afuera, como si estuvieran en algún país de Europa. Por supuesto que lo que hacen no es exactamente hablar de Educación Publica de calidad, por el contrario, los llamados desesperados que hacen son para mercantilizar la educación aun más.

 

Hace poco menos de un año toqué el tema de la mercantilización de la educación y cité a la Vocera del Instituto Libertad y Desarrollo, hacían allí un “desesperado” llamado a las autoridades a continuar con políticas donde el estado subvencione y se dé la posibilidad a las personas para elegir libremente. Cuando hablan de “mejorar la educación”, hablan de “la calidad de la educación por sobre todo”, y su solución es la inminente destrucción de la Educación Publica. Para ellos ese es el problema, ya que si todo estuviera en manos del mercado, la ‘eficiencia’ de éste lo regularía todo. Así todos los que tienen el dinero, serian felices pagando por una “educación de calidad” para sus hijos, mientras los que no lo tienen se deben conformar con lo que papá Estado prepare para ellos.

 

Manuel Riesco se refiere a estos “economistas que hablan de educación”, diciendo que “han resultado nefastos para la educación chilena en décadas recientes. Fanatizados en la locura que el mercado por si solo todo lo puede mejorar, fueron los principales responsables de la reducción del presupuesto público, la municipalización y privatización de los colegios, el financiamiento por “vouchers”, el autofinanciamiento universitario y el crédito fiscal.

 

Los economistas no quisieron ser menos y se propusieron construir a la fuerza, desde el Estado, un mercado educacional. Para eso inventaron la municipalización, la ficción de los “sostenedores” y el financiamiento mediante “vouchers,” que ocultan el hecho esencial que el Estado es el propietario de la mayor parte de los establecimientos, y le impide estructurarlos como un sistema bien concebido y desarrollarlos debidamente. Por otra parte, expulsaron el magisterio del servicio público e intentaron someterlo a contratos privados. Para ello la LOCE, en definitiva.”

 

Todo aquél que es capaz de una lectura comprensiva captará que al final de la cita a Manuel Riesco, sigue permaneciendo el tema de la LOCE y es por una razón obvia, que he sostenido durante todo este tiempo, la ‘derogación’ de la Ley Organiza Constitucional de Educación ha sido solo un paso mas para llegar a la mercantilización total de la Educación Publica. Su cambio por la Ley General de Educación, una vil copia a la antigua LOCE pero con algunos cambios, lo único que hace es preparar a la educación publica para su posterior incursión en el mercado con la futura Ley de Fortalecimiento de la Educación Publica.

 

Aquí entra a la arena de juego tanto la “derechizada” Concertación como la Derecha pinochetista, los que en base a pactos han ido construyendo progresivamente la guillotina que hará desaparecer la Educación Publica en Chile. El “temor a la democracia” de estos dos bloques de poder que se atribuyen falsamente la representatividad del pueblo, ha quedado de manifiesto en la votación de la LGE en el Congreso Nacional. Los gobiernos de la Concertación por todos estos años buscaron siempre acuerdos entre la derecha pinochetista y la cerrada cúpula parlamentaria de la Concertación, pero siempre se negaron a escuchar a los estudiantes y profesores que rechazamos todas estas iniciativas, emprendidas por el gobierno y apoyadas por los grandes grupos de poder. Cuando nos movilizamos el año pasado logrando sacar la urgencia legislativa a la Ley de Fortalecimiento de la Educación Publica, hablamos de un interés de los congresistas de todos los partidos, en legislar a espaldas de los ciudadanos. Este año nuevamente en el congreso ha vuelto el tema de las dos leyes de educación que se encuentran pendientes, la Ley de Fortalecimiento de la Educación Publica (LFEP) y la Ley de Calidad de la Educación, que crea una Superintendencia de Educación y una Agencia de Calidad. Estas dos leyes son sólo dos pasos mas emprendidos por los políticos chilenos para lograr hacer de la educación un negocio mayor del que ya es.

 

Ahora llega la derecha al poder y todos somos testigos de cómo algunos miembros del escenario político pretenden seguir preservando la política de acuerdos que por todos estos años han estado llevando a cabo y que les ha traído tan buenos dividendos a los dos bandos. No debemos permitir que estos economistas de la educación, respaldados por los políticos y por los grandes grupos empresariales, continúen haciendo lo que ellos estimen conveniente con la Educación Publica chilena, destruyéndola. Debemos reaccionar para detener la inminente destrucción de nuestra Educación Pública.

Posted via email from Esopino

domingo, 22 de noviembre de 2009

Los que ganan con los resultados del Simce

[caption id="attachment_269" align="aligncenter" width="500" caption="Los estudiantes debemos ser capaces de defender nuestra educación publica, pero debemos pensar nuevas formas de hacerlo"][/caption]

Hace un tiempo atrás en una de mis publicaciones de comienzos de año, hacía referencia a lo que siempre se provoca después de la revisión de los resultados de alguna prueba como el Simce o la PSU. Tanto la Derecha como la Concertación comienzan a discutir quienes son los ganadores y quienes son los perdedores con estas cifras y casi siempre, por causa de la abundancia de medios de comunicación de Derecha, se ve a la coalición de Gobierno como los principales perdedores después de estos resultados. Pero definitivamente ¿ellos serán los perdedores?

Después de revisar los últimos resultados del Simce y de plantear lo que plantee en mi publicación anterior, solo me gustaría exponer en esta ocasión, algo que creo que tiene vital relevancia para que se continué haciendo el Simce como un instrumento solo de medición y no como un instrumento que busque corregir las falencias que hoy existen en el Sistema Educacional.

Según los académicos, éstas mediciones no reflejan cuánto aprenden los alumnos. Incluso, según el premio nacional de educación y uno de los pioneros de las pruebas Simce, Mario Leyton, la utilización de esta herramienta se ha desvirtuado por completo y se ha convertido solo en una herramienta publicitaria. Y en fin, esto es algo que no solo lo debemos creer porque nos lo dicen los autodenominados “expertos”, sino que porque lo vemos todos los días.

Tanto la PSU como el Simce hoy son dos instrumentos de medición que para lo único que están sirviendo es para fomentar los intereses de las grandes corporaciones de educación privadas, porque recordemos que las que salen mas favorecidas después de estas pruebas son estas instituciones, porque los resultados les sirven para hacer propaganda de sus respectivos establecimientos, entonces ahí estas pruebas pasan a convertirse en instrumentos de propaganda que incentivan la privatización de la educación y fomentan la denominada “educación de mercado” donde solo existe la oferta y la demanda. El Simce y la PSU solo pasan a ser instrumentos publicitarios.

En ese contexto, solo los que no tengan para costear estos colegios pertenecientes a corporaciones privadas de educación, las cuales en cierta forma igual son subvencionadas por el Estado, son los que se quedaran afuera de este “sistema de calidad” donde el mundo privado interviene directamente en la educación para ganar con los dineros que esta produce. Todo este complejo escenario se ve potenciado y en muchas oportunidades es creado por los recursos de propaganda que utilizan estas instituciones privadas. En pocas palabras, después de los resultados del Simce solo nos quedaría pensar que si no estudias en un colegio donde tengas que pagarle a un privado, ademas de lo que el Estado le aporta, no vas a ser nadie en la vida. ”Si no existe el lucro en esta empresa que es la educación, si no nos aprovechamos de la gente, no tendremos una buena educación, solo hay que ver los resultados del Simce”.

Después de esto comienzo a entender cuando se habla de quien pierde y quien gana. Como hay intereses comprometidos de parte de las cúpulas de poder (empresariado = derecha + concertación) con estos grandes conglomerados de educación privada, ahora si que no nos debe caber duda que los que ganan con estas pruebas solo son estas personas, los empresarios de la educación.

Es aquí donde también sale a relucir este Estado dadivoso que le regala dinero de todos los chilenos a estas buenas instituciones privadas que se dedican a hacer de la educación, algo de calidad. Ahí es donde se ven los subsidios, subvenciones y todo tipo de entregas de dinero para estos colegios, en donde ademas de existir dineros del Estado que están comprometidos, las personas que día a día asisten a estos establecimientos también deben aportar obligatoriamente una cuota en dinero, la mayoría de veces una cantidad importante.

Aquí también es donde instituciones privadas se dan cuenta de lo lucrativo que puede ser este negocio, donde el Estado regala dinero a diestra y siniestra y ni supervisa para ver en que se esta invirtiendo. Es ahí donde nace el denominado y repudiable “lucro con los recursos públicos”.

Para terminar y no seguir extendiéndome aun mas solo me gustaría decir que no tengo ningún rencor ni odio contra estas instituciones privadas. Estudio en un Liceo donde se imparte una buena enseñanza, uno de los pocos liceos municipales donde se imparte buena educación, pero no por eso tendré resentimiento contra los privados. Lo único que busco es que reflexionemos y nos demos cuenta que este Estado subsidiario no puede seguir haciéndose cargo de la educación en esa forma, subsidiándola.

Debemos comprender que el Estado debe tomar una responsabilidad mucho mayor en la educación, aunque tampoco hablo de estatizar la educación y pasar absolutamente todo al Mineduc, solo hablo de que el Estado debe hacerse cargo mediante un nuevo sistema educacional, de la educación de todos los niños chilenos que no tengan recursos para costear colegios privados, brindándoles educación de calidad y, aunque se me critique por esto que voy a decir, creo convencidamente en la eliminación sustantiva de los colegios subvencionados particulares, para que privados no sigan lucrando con dineros del Estado, o es privado o es publico, pero en ningún sistema del mundo, exceptuando Chile, se ha visto como el estado le regala el dinero para educación a los privados.

“No permitamos que nuestra educación siga al servicio del Dinero”


Isaac Gajardo©

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Resultados del Simce y el análisis de las cifras



“Avi una bes”

Esta frase y con esas mismas faltas ortográficas se presentan en reiteradas oportunidades según los resultados lapidarios del Simce de Escritura 2008, que acaba de salir hace unos días atrás, donde las cifras nuevamente muestran algo que es conocido por todos: que existe una brecha indignante entre niños de familias pobres y ricas. No puede ser que la mayoría de niños de escasos recursos, estando en cuarto básico aun no sepan redactar pequeños textos utilizando los contenidos básicos que ya se deben saber aplicar en este año de enseñanza.

La medición, que dio a conocer el Ministerio de Educación, estableció un puntaje promedio de 50 puntos, de 100 puntos que contenía la prueba como máximo, algo bastante mediocre. El nivel alto alcanzó 57, el bajo 46 y el medio bajo 47.

En el desglose por nivel socioeconómico sólo el 12% de los alumnos de nivel bajo alcanza un nivel avanzado de escritura, en el intermedio un 33% y la mayoría se ubica en el nivel inicial con un 55%. Como muestra un botón del tipo de producción de estos menores, donde comenzaban la típica narración de cuento con un...”Avi una bes (había una vez)”.

Mientras, observando las cifras del estrato más alto, el 52% de los niños está dentro del nivel avanzado, mientras sólo un 13% en el inicial y un 35% en el intermedio.

Cifras nuevamente impactantes para muchos, pero que para mi resultan indignantes y absolutamente predecibles, porque nuevamente demuestran la ineficacia de un sistema educacional que creemos que educa, pero verdaderamente solo enriquece a unos pocos con los dineros de todos los chilenos.

Las causas


Al momento de buscar culpables, el gobierno ha apuntado sus dardos hacia los profesores, nuevamente como una estrategia mediática aprovechando que los profesores se encuentran en paro, pero a mí me gustaría llegar a la verdadera causa que creo que es lo mas importante y lo que ninguno de los gobiernos de la concertación, ni menos el de Pinochet, han sabido solucionar: el problema de la calidad de vida.

Aunque suene bastante incoherente en primera instancia, les pido que piensen bien y se darán cuenta que es aplicable el tema de la calidad de vida como causa principal de que los niños de escasos recursos estén obteniendo bajísimos resultados. La desigualdad en Chile ya no da para mas, aunque muchos la quieran esconder.

La calidad de vida, en especial en el primer tiempo de la vida del niño (o incluso aun mas, desde que esta en el vientre materno), es muy importante para facilitar la capacidad de comprensión que tendrá el niño en el futuro. Es por eso que cuando vemos la cantidad de pobreza que existe en nuestro país y como esta se ve reflejada en una mala alimentación, la mala salud, a veces hacinamiento, entre otros factores que tienen que ver con la mala calidad de vida, sumado al pésimo sistema de administración educacional y la baja reputación de la profesión docente, creo que no nos deberían impresionar tanto estas cifras.

En conclusión, el gobierno lo que está haciendo al culpar a los profesores del fracaso del Simce es desligarse de los grandes problemas sociales que existen en Chile, que son los verdaderos culpables de que hoy la calidad de la educación este así. Si bien hay que reformar el sistema educacional urgentemente, junto con esto, hay que validar la profesión docente y aumentar notablemente la calidad de vida de las familias más pobres y de la denominada “clase media-pobre”, que es simples palabras son pobres igual que los demás.

Es impresionante ver como el Seremi de Valparaíso, haciendo el análisis de los resultados de su región, que saco 42 puntos, muy debajo de la media del país que fue 50 puntos, en un máximo de 100 puntos, destacó el hecho de que entre el Nivel Avanzado e Intermedio “la región registró un 62 por ciento de los puntos, lo que es muy bueno”.

Aseveró que con relación al segmento Avanzado se deduce que “allí se ubican los estudiantes con alto capital cultural; con padres profesionales y con mejores recursos económicos”.

Por ello es que “el desafío para esta Seremi es mejorar el sistema de aprendizaje desde primer a cuarto medio, especialmente en los establecimientos con menores recursos, como los municipales”.

Absolutamente descaradas las declaraciones del Seremi, quien clasifica una cifra de este tipo como “muy buena”, y para que hablar de las declaraciones de la Ministra Vocera del Gobierno, Carolina Toha, que aseguro que el problema de los reiterados paros de los profesores era una gran causante de esta abrumadora cifra. Lo malo es que no analiza el interior: mientras en Chile siga habiendo desigualdad de oportunidades, mala calidad de vida de la clase pobre, mal prestigio de la profesión docente y un sistema en el que lucrar esta por sobre el educar, no tenemos para que seguir analizando mas Simces, porque todos nos llevaran a las mismas conclusiones.

Isaac Gajardo©

martes, 10 de noviembre de 2009

Caída del muro de Berlín: ¿comenzó la libertad?

 



[caption id="attachment_259" align="aligncenter" width="510" caption="Imagen de la construcción del muro de Berlín"]muro_de_berlin[/caption]

 



 



Apoyado por la ahora ex Unión Soviética, el Gobierno de Alemania del Este comenzó a levantar su "barrera de protección antifascista" en la madrugada del 13 de agosto de 1961, para terminar con la huida masiva de sus ciudadanos hacia la capitalista Berlín Occidental.

El muro comenzó como una cerca improvisada de alambres de púa, y gradualmente se convirtió en una imponente muralla de concreto de 156 kilómetros que rodeó los tres sectores occidentales de la ciudad, patrullada por soldados con órdenes de disparar a quien intentara cruzar.

De acuerdo con un estudio publicado este año, al menos 136 personas murieron tratando de cruzar el Muro de Berlín entre 1961 y 1989.

Otros miles pudieron evadir los campos minados, perros guardianes y torres de vigilancia, usando planes que incluían túneles, cables aéreos y compartimientos escondidos en autos para cruzar a Occidente.

No se disparó un sólo tiro cuando cayó el Muro dos décadas atrás. Esa noche se convirtió en una gigantesca fiesta en toda la ciudad, con alemanes orientales recorriendo las calles de Berlín del Oeste incrédulamente y residentes de ambos lados de la ciudad abrazándose entre sí. Así celebraban un hecho que creían que se convertiría en la “libertad”.

Este lunes se cumplieron 20 años de la caída del muro de Berlín, hecho que también refleja la caída del Comunismo en Europa y para los intereses de las grandes potencias que buscan imponer su pensamiento, representa la libertad adquirida por todo el pueblo alemán.

¿Caída del muro?

Antiguamente la división era ideológica, lo que fue mas conocido como “guerra fría”, pero hoy la división se produce a causa de la malísima distribución de la riqueza. Alemania, al igual que todo el mundo, aun continúan viviendo una guerra mas fría que la ideológica, una guerra cruel que consiste en la explotación a las clases mas desposeídas.

Alemania es hoy el país mas poderoso de Europa, pero aun así, es el país que registra la mayor diferencia social del continente.

Por su puesto que los que ya me conocen sabrán que con esta columna del día de hoy no pretendo hacer una defensa a lo indefendible. Definitivamente no pretendo defender al acecino Régimen Comunista Ruso. Solo busco plantear una interrogante, ¿qué estamos celebrando?

Creo que celebramos la imposición violenta de un sistema que predica libertad, pero mantiene a las personas esclavizadas ante Estados Unidos y las grandes potencias. Celebramos el hecho físico de lo que en su tiempo creyeron los alemanes que era el comienzo de la libertad, pero solo se convirtió en la expansión final del liberalismo (dos conceptos de los que hay que marcar una diferencia).

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, llamó a los líderes a trabajar juntos para promover la libertad más allá de las "fronteras actuales". Pero por su puesto, si eso es lo que esta haciendo Estados Unidos hace ya bastante tiempo instalando bases militares en Latino América, invadiendo paises, financiando y potenciando golpes de estado y otras acciones de violencia. ¿“Promoviendo la libertad”?

Entonces, ¿celebramos el triunfo de la libertad?, ¿el triunfo de los buenos? ¿o celebramos el triunfo de la dominación de las grandes potencias?, ¿el triunfo de las diferencias sociales irreconciliables?

Por ultimo, creo que este lunes solo se celebro la caída del muro de Berlín como la simple caída física de un muro, pero aun en Alemania y el mundo se construye un gran muro, es el muro de la pobreza, el muro de la injusticia, el muro del capitalismo. Aun sigue en pie un muro, no tan solo en Alemania, sino que en todo el mundo capitalista, incluyendo Chile, este muro es el muro que divide al mundo entre pobres y ricos.

Isaac Gajardo©

viernes, 16 de octubre de 2009

Enfermedad del poder, una enfermedad que se expande en el mundo

[caption id="attachment_198" align="aligncenter" width="510" caption="Nos han hecho creer que el deseo de cualquier ser humano TIENE que ser el acceder al poder."]Nos han hecho creer que el deseo de cualquier ser humano TIENE que ser el acceder al poder.[/caption]

En esta ocasión escribiré sobre un fenómeno que hoy en día está bastante presente en nuestra sociedad globalizada y es el poder. Me doy cuenta a mis recién 17 años de edad, como nos han hecho creer que en nuestra sociedad siempre ha tenido, tiene y tendrá que estar presente el deseo de todos por alcanzar el poder y gracias a esto se ha creado lo que llamaremos en esta oportunidad “la enfermedad del poder”, que trae consigo el individualismo y podríamos decir, por qué no, que es una de las causas de la corrupción de la sociedad como tal.

Desafortunadamente, algunas personas simpáticas, afectuosas y amables cuando adquieren poder se les suben los humos a la cabeza y se ponen insoportables. Se convencen de que lo adquirido por dinero, contactos, herencia, trayectoria, merito, cargo, suerte o voluntad popular les fue conferido por gracia divina. Pierden toda capacidad para reírse de si mismos, descuidan lealtades de toda una vida y se vuelven necios, pomposos y autoritarios. Se olvidan de que el poder, como todo lo terrenal, es esencialmente transitorio. Por eso, quien lo detenta debe hacer un ejercicio cotidiano, no solo para no corromperse, sino que ademas, y esto es lo más difícil, para no trastornarse. Porque corre un alto riesgo de enfermarse de poder.

Las relaciones interpersonales son lo primero que se altera en los enfermos de poder. Su trato con las personas cambia radicalmente de varias maneras: o se dedican a competir, pelear y, si no les queda mas, a negociar con quienes también pertenecen al mundo de los poderosos; o restan toda importancia a quienes ya no les son útiles, por lo que viejos conocidos se vuelven transparentes como si fuera posible ver a través de ellos; o se relacionan con los otros como si fueran subalternos, obligados a complacerles, adularles y rendirles pleitesía. Aquejados de superioridad, se regocijan ejerciendo y haciendo evidente su dominio y control sobre las personas. Las disminuyen, minan su confianza, descalifican sus esfuerzos, desacreditan sus ideas y les niegan cualquier reconocimiento. Maltratando a unos para persuadir a otros, hacen uso de amenazas abiertas o encubiertas para obtener lo que quieren, inspirar inseguridad y temor. Confunden respeto con sometimiento, admiración con halago y don de mando con arbitrariedad. Malogran el encanto, la calidez y los valores que tenían previo a adquirir poder.

Los que padecen de poder siempre están buscando protagonismo, por lo que pierden interés en todo lo que no sea ellos mismos. No toleran que nadie les haga sombra y se vuelven déspotas, prepotentes, engreídos, utilitarios, fríos, distantes, antipáticos, displicentes, calculadores, impacientes, irritables, agresivos y manipuladores. Se creen dueños de la verdad, pierden la capacidad de discutir o aceptar diferencias, no soportan que los contradigan, no escuchan nunca más y se ponen idos o se lo hablan todo ellos mismos. Se sienten con derecho a todo y que nada está vedado.

Si usted recientemente se ha ido a las alturas o ha ganado mucho dinero o está cada día más importante o se ha convertido en un dirigente o una persona muy influyente o es muy ambicioso, ¡cuidado! Usted corre grave peligro. Muchas grandes y buenas personas, que en circunstancias normales son agradables, cálidas, cuerdas y atractivas, puestas en situación de poder pierden la razón y sufren cambios dramáticos en su personalidad.

Tener la posibilidad de hacer cosas, transformar la realidad e influir sobre los demás es un privilegio; de eso se trata el poder. No tiene porque relacionarse con enamorarse de si mismo ni con sentirse Dios ni con creerse integrante del Olimpo.

Digo finalmente, que es una enfermedad que se expande día a día por todo el mundo porque es así. Día a día vemos como las ansias de poder de algunos, hacen que mueran miles de personas. Día a día vemos como las ansias de poder hacen que nos seguemos en nuestra persona y nos convirtamos en seres fríos e individualistas. Día a día vemos cómo, a causa de las ansias de poder, nuestro mundo se destruye.

Pero ¿Quiénes son los que pueden cambiar esta situación? Definitivamente los únicos que podemos cambiar esta situación somos nosotros. Tenemos el deber, si no queremos que nuestra sociedad se continúe corrompiendo de, como lo dijo alguna vez un gran amigo, deshumanizar el planeta. El individualismo es inherente al pensamiento que nos ha impuesto el sistema y dentro de lo que se denomina el humanizar la sociedad, también se encuentra el fenómeno de individualizar a las personas (o sino ver el caso de la colonización de América), es por eso que hablamos de deshumanizar el mundo, hagámoslo un poco más agradable. No estamos solos, vivimos en comunidad, somos una sociedad.

sábado, 11 de abril de 2009

Liceo de Aplicación y la Crisis de la Educación Chilena



[caption id="attachment_46" align="aligncenter" width="300" caption="El Famoso Socavón del Liceo de Aplicacion"]El Famoso Socavón del Liceo de Aplicacion[/caption]

El 24 de agosto pasado y los días posteriores, todos pudimos observar en la prensa titulares como:



"Derrumbe deja 24 escolares heridos en Liceo de Aplicación de Santiago" o "Confirman que alumnos del Liceo de Aplicación serán reubicados". Todos estos titulares, debidos al ya conocido derrumbe de las lozas del pasillo de este establecimiento.

 


 


 


En esta ocasión no nos referiremos a culpables, ni menos hablaremos de “complot de los anarkocomunistas” como lo hicieron en su tiempo otros medios informativos totalmente especuladores de este liceo (VisionKanaria), sino que nos referiremos al dato duro, que es que con este derrumbe se puso en evidencia a los medios de la prensa algo que para todos los que día a día vivíamos las deficiencias en infraestructura que tenia el liceo, ya era algo obvio y predecible.


 


“Este hecho nos hizo darnos cuenta de que no éramos los únicos, sino que habían muchos mas liceos y colegios exigiendo soluciones urgentes por problemas administrativos, de infraestructura y de gestión, ademas de la remoción de algunos cargos administrativos de estos centros educacionales.”, me comenta uno de mis compañeros.


 


Gracias al tema del Liceo de Aplicación, volvió a salir a la palestra el tema que tanto le gusta a los periódicos sensacionalistas poner en sus titulares: “Crisis en la Educación Chilena”, que es el tema que abordare de forma superficial en este primer análisis.


 


Para comenzar a analizar esta “crisis” debemos comenzar por los datos. Según la evaluación PISA (2002), promocionada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que aglutina a los paises mas poderosos del planeta, demuestra que estudiantes provenientes estratos socioeconómicos altos están bajo el promedio de paises europeos y asiáticos como Malasia y Tailandia.


 


Las investigadora Maria Santander, del conocido Instituto Libertad y Desarrollo, claramente cercano a la derecha chilena, argumento que la solución para revertir esta situación es que se debe dar mayor autonomía a los establecimientos y que hay que incentivar la idea de que los padres, a través de la información que le proporcione cada colegio, puedan elegir en que colegio poner y en cual no poner a sus hijos, validando así, el Libre Mercado como eje de las políticas educativas; a partir de esta visión entonces, la educación pasa a ser disimuladamente un tema ideológico, una mera mercancía, donde los sostenedores deben hacer lo que estimen necesario para tener ganancias y abaratar costos. Gracias a ideas como estas la educación chilena esta envuelta en esta “crisis”.


 


Martín Hopenhayn, filosofo e investigador de la CEPAL sostiene que el juicio emitido a raíz de los resultados del SIMCE, la evaluación PISA y las movilizaciones estudiantiles, “pueden ser la visión de algo que siempre estuvo” y desde 1980 se mide el rendimiento de los estudiantes, pero solo desde 1996 los puntajes se comparan con los obtenidos en los años anteriores. Desde ese año recién se comenzaron a ver las primeras criticas al sistema educativo chileno.


 


¿Podríamos concluir que la educación siempre ha estado en “Crisis” y nosotros recién nos damos cuenta? ¿Podríamos decir también que la “Crisis” no se debe a fallas del sistema educativo, sino que al sistema educativo el general?






[caption id="attachment_47" align="aligncenter" width="300" caption="Hasta el dia de hoy, solo ha cambiado muy poco esta escena"]Hasta el dia de hoy, solo ha cambiado muy poco esta escena[/caption]


 



Lo que si debemos tener en cuenta después de leer este tipo de informaciones que nos hablan de ganadores y perdedores después de la realización de cada evaluación, es que “los perdedores en materia de educación no son los gobiernos de la concertación, y la ganadora no

es la derecha, como lo dicen los diarios; la única verdadera perdedora será una generación de escolares que impotentes alzaron su voz en contra de un real y mediocre Sistema de Educación que tiene como responsable a toda una sociedad”.




 

domingo, 8 de marzo de 2009

MERCANTILIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN

mercantilizacion-de-la-educacion1


 


Siguiendo la línea de mis publicaciones anteriores, realizando un análisis a la educación Chilena, me gustaría plantear brevemente en esta publicación un tema que ha sido muy manoseado, pero que tiene vital importancia para analizar la educación, y es la “mercantilización de la educación”.


 


Hoy nos encontramos envueltos en un sistema que pone a la clase que triunfa en el mercado como una clase dominante sobre el resto de la población, es decir, a los empresarios y a las personas de altos ingresos. Esto ha sido comúnmente llamado “neoliberalismo”. Este neoliberalismo mira la educación como una mera mercancía.


 


Como les informaba en uno de mis artículos anteriores, según los resultados realizados hace algún tiempo por la Institución Libertad y Desarrollo y CEP, ambas concluían en que la única forma de solucionar los problemas de la educación era que se debía dar mayor autonomía a los establecimientos, y que “hay que explotar la variable de entregar más información a los padres para que puedan elegir el colegio donde educar a sus hijos”, validando así al libre mercado como eje de la políticas educativas; a partir de estas visiones entonces, la Educación pasa a ser disimuladamente un tema ideológico y una mera mercancía.


 


En esta mercantilización de la educación, el sostenedor debe hacer rendir los dineros y tratar de abaratar costos para así poder conseguir la mayor cantidad de ganancias, como una empresa, confundiéndose así, la libertad de enseñanza con una educación de mercado.


 


Investigando sobre el significado de la palabra lucro, creo que verdaderamente es una palabra mal utilizada en las movilizaciones del 2008, ya que tiene un significado totalmente variable y ambiguo. Definitivamente faltaba terminar la frase, es decir, “No al lucro con recursos públicos”, “nuestra Educación no esta al servicio del dinero”.


 


Aumentando la cantidad de información entregada podríamos ver las cifras que nos dicen que el modelo educativo de mercado ha permitido al sector privado tener hoy sobre un 47% de las matriculas estudiantiles.


 


La derecha a través de Libertad y Desarrollo acusó al Gobierno ante los diarios de gastar ineficientemente los recursos públicos. “Eficiencia” es uno de los principios junto al de "Descentralización" en que la Reforma Educacional de 1980 se basó para implementar un sistema educativo de mercado, con mecanismos de vouchers o subvenciones para el financiamiento de los establecimientos públicos y privados (ver Milton Friedman, “La Libertad de Elegir”, capítulo VI).


 


¿Cómo el estado puede financiar a los privados de la educación para que estos puedan lucrar con esos recursos, que bien o mal, son los impuestos de todos los habitantes de Chile?


 


En fin, podríamos concluir que el sistema de educación de mercado es uno de los principales factores que causan la gran diferencia de clases que vemos evidente en los resultados de PSU y otras evaluaciones, donde los colegios municipales obtienen los peores resultados. La LGE  sigue propiciando ese mercantilismo en la educación, por lo tanto no crea un cambio real. Se mantendrán estas diferencias y discriminaciones si no hay un cambio real en la educación.

miércoles, 18 de febrero de 2009

LGE, Política de la educación mercantil y un paso para la inminente destrucción de la educación publica




[caption id="attachment_33" align="aligncenter" width="400" caption=""La invitacion es a comenzar una organizacion que se fortalezca y permanezca en el tiempo.""]"La invitacion es a comenzar una organizacion que se fortalezca y permanezca en el tiempo."[/caption]

 


Desde los comienzos de la dictadura, comenzó la consolidación del proyecto neoliberal para la educación pública en nuestro país. La política educativa fue traducida de manera casi perfecta al lenguaje del derecho a través de la LOCE. De esa forma fue dotada con el don de la legalidad. Esta ley, al igual que la LGE, basan su doctrina educacional en la demanda y las tendencias de privatización que aparecen ahora como “reglas del juego” supuestamente diseñadas por el gobierno militar para mejorar la cobertura y la calidad de la educación en Chile.


 

 

En realidad, desde esa fecha se ha puesto en marcha una gran ofensiva contra el derecho a la educación de los niños, niñas y jóvenes y se han sentado las bases para convertir ese derecho en una mercancía. De ello dan cuenta, precisamente, la marcada influencia de los aspectos económicos y financieros en el diseño de la política educativa y del nuevo ordenamiento institucional, y el hecho de que las consideraciones culturales y pedagógicas han quedado relegadas en buena medida a un segundo plano.


 Por el entorno de la competencia, se comprende la organización de la educación de acuerdo con la lógica del mercado o la organización de un mercado educativo abastecido con dineros públicos. Desde las reformas educacionales de los 80’s, se reforzó el concepto de la educación como derecho fundamental y ordenó la disposición creciente de recursos para su financiamiento, con la conformación de un régimen de financiamiento con destinación específica, hacia los entes territoriales, lo que comúnmente llamamos municipalización. Por esa vía, la política educativa quedó articulada además a la tendencia del proceso de descentralización.


 


Todos estos cambios nos hacen creer que como resultado futuro y aberrante de todas estas reformas que supuestamente buscan “potencial el rol del estado en la educación publica y ofrecer educación de calidad”, podría ser que los fundamentos de la política educativa se conviertan en un futuro no muy lejano en: Mercantilización y  privatización 


Lo que me impresiona es ver como hoy en día, con las movilizaciones contra la LGE, estamos en presencia de uno de los últimos bastiones del movimiento social, estudiantil y sindical organizado; con capacidad de seducción a la movilización de otros sectores sociales, pieza clave de la resistencia y de la intención de construcción de una alternativa frente a las políticas neoliberales que nos imponen desde el poder. 


Es por eso que en este momento, cuando se vienen nuevas movilizaciones, se requiere de la solidaridad de todos los sectores sociales, pues tenemos la claridad de que la LGE, al igual que la LOCE, sigue potenciando la mercantilización de la educación. Todavía, en conjunto con todos los sectores sociales, se puede frenar este inminente error que significaría la aprobación de la LGE. La invitación es a comenzar una organización que se fortalezca y permanezca en el tiempo.